Redacción, 19-06-2014.- El aceite de crisálida del gusano de seda retrasa la aparición del envejecimiento cutáneo o cáncer de piel. Así se desprende de la tesis doctoral realizada en la Facultad de Medicina de la Universidad de Murcia (UMU), por Ana María Gil Ortega.
Este trabajo de investigación, que ha obtenido la calificación de sobresaliente ‘cum laude’, ha descubierto, tras las pruebas efectuadas sobre tres grupos de ratones, que en aquellos que fueron tratados con ese aceite «la aparición de las lesiones cutáneas se produjo con un retraso de seis a nueve semanas».
Además, dos de los animales sometidos al estudio no sufrieron lesiones tumorales, como se comprobó al final del experimento.
Para realizar esta investigación, su autora utilizó un total de 60 ratones que fueron sometidos a radiación ultravioleta de 60 minutos por sesión, tres veces por semana y durante un total de 80 sesiones.
Los animales fueron divididos en tres grupos, uno de ellos, de control, mientras que un segundo fue tratado con aceite de almendras dulces antes de realizar la irradiación, y el último con aceite de la crisálida del gusano de seda.
Todos los ratones presentaron las alteraciones características del fotoenvejecimiento y fotocarcinogénesis cutánea, pero con algunas diferencias significativas en los integrantes del último grupo.