Redacción, 07-10-2026.- Cuidar el corazón empieza mucho antes de que aparezca una enfermedad y continúa después de un evento cardiovascular. Con este mensaje, el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz ha celebrado este martes una jornada con motivo del Día Mundial del Corazón en la que se han abordado algunos de los principales factores de riesgo cardiovascular, la importancia de la actividad física y la alimentación saludable, así como el papel del seguimiento y la continuidad de los cuidados.
Una de las actividades de la mañana ha sido la mesa de valoración cardiovascular, en la que se han realizado controles de tensión arterial, glucemia e índice de masa corporal (IMC) en las zonas comunes del pasillo de Admisión del hospital. La actividad ha contado con la participación de una enfermera y alumnado de la Escuela de Enfermería.
La Dra. Mónica Recio, especialista del Servicio de Cardiología del hospital madrileño, ha destacado el valor de este tipo de controles para detectar de forma precoz signos de alarma que pueden pasar desapercibidos.
«La prevención es clave, porque muchos factores de riesgo cardiovascular pueden controlarse antes de que produzcan síntomas o una enfermedad», ha señalado.
En este sentido, ha incidido en la importancia de no fumar, cuidar la alimentación, hacer ejercicio, mantener un peso saludable y controlar periódicamente la tensión, el colesterol y la glucosa para reducir de forma importante el riesgo de infarto o ictus.
La especialista ha explicado además que estos hábitos deben comenzar a incorporarse desde edades tempranas.
«Debemos crear hábitos desde la infancia para poder evitar la aparición de un evento cardiovascular», ha subrayado.
Conocer nuestros factores de riesgo para poder actuar
La valoración de la tensión arterial, la glucemia y el IMC permite obtener información sobre algunos de los principales factores de riesgo cardiovascular. Como ha explicado Javier Sánchez, enfermero de Continuidad Asistencial del mismo hospital, medir estos parámetros permite identificar posibles situaciones de hipertensión, alteraciones de la glucosa y exceso de peso que, en muchos casos, pueden no producir síntomas y pasar desapercibidas.
«Este tipo de iniciativas facilita que las personas conozcan su estado de salud y, cuando se detecta alguna alteración, puedan recibir las recomendaciones o la valoración sanitaria necesaria», ha señalado. Además, ha destacado que permiten fomentar hábitos de vida saludables y actuar sobre los factores de riesgo antes de que puedan derivar en complicaciones cardiovasculares.







