Redacción, 08-10-2026.- Con septiembre ya superado, el ritmo habitual ha vuelto a instalarse por completo. Las jornadas laborales han recuperado su intensidad, los desplazamientos vuelven a ocupar una parte importante del día y las familias han retomado los horarios escolares y las actividades cotidianas. Esta acumulación de exigencias causa que muchas personas lleguen a octubre con la sensación de llevar varias semanas funcionando con poco margen para recuperarse.
De hecho, tal y como recoge SANITAS, el 60% de los españoles afirma que su nivel de estrés ha aumentado durante el último año, tal y como señala el Estudio Sanitas de Salud Bucodental 2026, que analiza el impacto que tiene el estrés en la salud de la boca. Cuando esta activación se prolonga, se manifiesta mediante irritabilidad, dificultades para desconectar al terminar la jornada, problemas de sueño o tensión muscular. Aunque también puede tener reflejo en la salud bucodental a través de hábitos como apretar la mandíbula o rechinar los dientes.
Los expertos de Sanitas recomiendan incorporar algunas pautas concretas que faciliten la recuperación mental durante la rutina:
- Introducir márgenes entre actividades. Reservar unos minutos entre una obligación y la siguiente puede facilitar la transición entre tareas y reducir la sensación de encadenar continuamente responsabilidades. Evitar, en la medida de lo posible, una agenda sin pausas también puede contribuir a disminuir la percepción de prisa constante.
- Externalizar los asuntos pendientes. Anotar las cuestiones que quedan por resolver y establecer cuándo se retomarán puede ayudar a reducir la necesidad de mantenerlas continuamente presentes. Por ejemplo, antes de terminar la jornada laboral, puede ser útil dedicar unos minutos a registrar qué queda pendiente y cuál será el siguiente paso al día siguiente.
- Crear una transición real entre trabajo y tiempo personal. Cuando sea posible, conviene introducir un pequeño cambio de contexto antes de continuar con las obligaciones de casa. Por ejemplo, guardar el teléfono durante unos minutos, ducharse al llegar o realizar una actividad sencilla que requiera poca atención contribuye a marcar el final de una fase del día.
- Caminar al aire libre todos los días. Incorporar un paseo, aunque sea breve, permite introducir movimiento físico y salir durante unos minutos del entorno en el que se concentran las obligaciones. En este contexto, cabe mencionar que Sanitas cuenta con Healthy Cities, un proyecto que anima a caminar 6.000 pasos al día para apoyar la creación de zonas verdes en ciudades.







