Redacción, 28-08-2026.- «La lectura en recién nacidos estimula la maduración de su cerebro», afirma en La Razón la doctora Laia Vega Puyal, coordinadora de cuidados intensivos pediátricos y neonatales del Hospital Universitario Dexeus y miembro del grupo de trabajo de la UCI Neonatal y Pediátrica.
A continuación se recoge parte de la entrevista realizada por el periódico:
Pregunta- ¿Por qué es tan importante leer en general a los niños?
Respuesta- La lectura es más que aprender palabras; es una herramienta para crear vínculos afectivos desde el primer día. Leer juntos ayuda a los niños a desarrollar el lenguaje y la empatía, y fomenta una crianza más cariñosa y sensible. Además, tiene un impacto real en el cerebro, ya que ayuda a que las áreas encargadas de procesar la información crezcan y maduren mejor.
P- También es importante leer a los recién nacidos. ¿Por qué?
R- La lectura en recién nacidos, especialmente en prematuros, estimula la maduración de su cerebro, fortaleciendo el fascículo arqueado izquierdo, la estructura encargada del procesamiento del lenguaje. Se ha comprobado que los bebés expuestos a la lectura muestran el doble de interacciones vocales al alcanzar las 36 semanas de desarrollo y logran resultados mucho más estables en su capacidad de hablar y de escuchar en sus primeros dos años de vida. Más allá de los beneficios neurológicos, leer en voz alta ayuda a sincronizar biológicamente a la madre y al bebé mediante la liberación de hormonas como la oxitocina, lo que reduce el estrés de los padres al permitirles recuperar su rol activo en el cuidado y fortalecer el vínculo afectivo en un entorno crítico. Esta práctica, integrada en modelos de cuidado familiar, favorece incluso una mayor ganancia de peso en el niño y una estancia hospitalaria más corta. En definitiva, estos bebés crecen con mejores habilidades lingüísticas y una base mucho más sólida para comunicarse con sus padres desde sus primeros días de vida.
P- ¿Cómo ayuda la lectura a los pacientes pediátricos ingresados en la UCI?
R-Para un niño en la UCI, escuchar un cuento es una intervención con efectos biológicos reales. Se ha demostrado que solo 30 minutos de lectura son suficientes para que el cuerpo del paciente experimente cambios químicos positivos: los niveles de oxitocina (relacionada con el bienestar) aumentan, mientras que el cortisol (la hormona del estrés) disminuye. Este cambio hormonal no solo reduce significativamente el miedo y la ansiedad, sino que actúa como un apoyo terapéutico que ayuda a aliviar la percepción del dolor.
«Leer en voz alta ayuda a sincronizar biológicamente a la madre y al bebé mediante la liberación de hormonas como la oxitocina, lo que reduce el estrés de los padres al permitirles recuperar su rol activo en el cuidado y fortalecer el vínculo afectivo en un entorno crítico»
P- ¿Y a los padres?
R-Estar en una UCI hace que los padres se sientan fuera de lugar o sin control. Leer a sus hijos les devuelve su papel de cuidadores. Esto les da seguridad, reduce su angustia y les ayuda a conectar con su hijo de una forma cálida y sensible, bajando sus propios niveles de estrés.
P- La evidencia científica ha demostrado lo que decía antes, que la lectura en voz alta permite a los niños sentir menos dolor. ¿Cómo es posible?
R-Es asombroso, pero la ciencia lo confirma: escuchar historias genera cambios químicos en el cuerpo que actúan como un alivio natural del dolor. Al aumentar la oxitocina, el niño se siente más relajado y feliz, lo que hace que su propia percepción del dolor disminuya.
«Para un niño en la UCI, escuchar un cuento es una intervención con efectos biológicos reales»
P- El Hospital Universitario Dexeus ha puesto en marcha la Biblioteca de los Sueños. ¿Qué tal acogida está teniendo?
8. ¿Qué tipos de libros encuentran las familias?
R-Hay una selección diversa que se adapta a cada necesidad y edad, desde libros ilustrados ideales para contar cuentos a los bebés hasta historias y tramas pensadas para adolescentes. Un pilar clave son los libros de biblioterapia, que actúan como herramientas para que los niños entiendan de forma sencilla su enfermedad, los cambios en su cuerpo o sus emociones. Además, la biblioteca incluye novelas para familiares, ya que ofrecerles lecturas que ellos también disfruten es una estrategia clave para reducir su propio estrés y facilitar momentos de calma y normalidad dentro del entorno hospitalario.








