Redacción, 30-06-2025.- Una hidratación deficiente en los meses de verano y en episodios de calor a lo largo del año, puede hacer que aumenten los casos de cólicos nefríticos y biliares y también que se incrementen los problemas de próstata en los hombres, según ha señalado el doctor Javier Garriguet, especialista del servicio de Urgencias del Hospital Quirónsalud Córdoba.
El doctor Garriguet ha explicado que «mucha gente no sabe que más del 60% de nuestro cuerpo es agua y en verano perdemos mucho más líquido del que imaginamos». El calor, la sudoración y el aumento de actividad física hacen que nuestro cuerpo necesite más hidratación, «pero muchas veces no lo notamos hasta que es demasiado tarde».
Tal y como recoge Quirónsalud, cuando no bebemos suficiente agua, la concentración de algunas sustancias (como urea, creatinina, ácido úrico y sodio, entre otras) aumenta, lo que puede desencadenar una sobrecarga en los riñones. Esto puede agravar diversas patologías como la gota, los cálculos renales y la insuficiencia renal y, además, favorece trastornos urinarios, digestivos y neurológicos, especialmente en personas mayores.
«Los servicios de Urgencias notamos un incremento de casos relacionados con cólicos nefríticos, ya que la falta de hidratación hace que la orina esté más concentrada, facilitando la formación de cálculos renales o el movimiento doloroso de los ya existentes», ha afirmado el doctor Garriguet, que ha recordado que el dolor de un cólico nefrítico es de los más intensos que se pueden experimentar.
También aumentan los casos de cólicos biliares, aunque su relación es menos directa que con los cólicos nefríticos, una deshidratación severa puede afectar al funcionamiento general del sistema digestivo, incluyendo la bilis y, en personas con alguna patología digestiva, podría influir en la aparición de molestias.








