Redacción, 28-05-2026.- La práctica de actividad física en espacios urbanos ayuda a incorporar hábitos saludables en la vida diaria y favorece la participación cuando se plantea desde un enfoque inclusivo. Con este propósito, Sanitas celebrará el próximo 30 de mayo en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid una actividad para experimentar diferentes disciplinas de deporte inclusivo dentro del marco de Healthy Cities, su iniciativa de sostenibilidad para promover estilos de vida activos y contribuir a la creación de ciudades más saludables e inclusivas.
La jornada reunirá a personas con y sin discapacidad y permitirá descubrir el valor del deporte inclusivo participando en actividades adaptadas abiertas a todos los niveles de participación.
Tal y como recoge Sanitas, el objetivo es que los participantes experimenten en primera persona diferentes actividades de discapacidad auditiva, atletismo con parálisis cerebral o con lesión neurológica y senderismo con discapacidad visual, todo ello guiados por técnicos y deportistas. Habrá tiempo, además, para conocer la experiencia personal del campeón del mundo de atletismo de sordos, Javier Soto. La iniciativa forma parte del trabajo que Fundación Sanitas desarrolla para impulsar el deporte inclusivo y favorecer espacios compartidos a través de la actividad física.
“Las actividades deportivas inclusivas ayudan a que más personas puedan incorporar la actividad física en su día a día y a que puedan participar en espacios compartidos de ocio y socialización. Además del impacto sobre la salud, este tipo de iniciativas favorece la autonomía, la confianza y la relación con el entorno”, explica Javier Pérez, director de la Cátedra Fundación Sanitas de Deporte Inclusivo.
El buen tiempo favorece la práctica de deportes inclusivos al aire libre en parques, playas o instalaciones urbanas. Entre los deportes que mejor encajan con esta época del año destacan:
- Natación inclusiva: el agua reduce el impacto sobre las articulaciones y facilita movimientos que pueden resultar más complejos en tierra firme. Además, permite adaptar la intensidad, el acompañamiento y el tipo de ejercicio según las necesidades de cada persona, desde niveles de iniciación hasta entrenamientos más estructurados.
- Paddle surf o kayak adaptado: favorecen el trabajo de equilibrio, coordinación y fuerza en el medio acuático. Con materiales adaptados, apoyos técnicos, acompañamiento profesional y medidas de seguridad específicas, pueden practicarse en grupo y convertirse en una experiencia compartida al aire libre.
- Vóley playa inclusivo: favorece el juego en equipo en un entorno abierto y flexible, con posibilidades de adaptar el tamaño del campo, la altura de la red, el número de toques o la forma de desplazamiento. Estas modificaciones permiten equilibrar la participación sin perder la dinámica deportiva, la cooperación y el componente lúdico.








