Redacción, 13-09-2026.- La vuelta de las vacaciones puede reactivar de forma repentina los horarios, las responsabilidades y las preocupaciones que habían quedado en segundo plano durante el periodo de descanso.
Este proceso de adaptación, conocido popularmente como depresión postvacacional, no equivale por sí mismo a una depresión clínica, aunque puede manifestarse con cansancio, irritabilidad, alteraciones del sueño o sensación de desbordamiento. Según el Estudio Sanitas de Salud Bucodental 2026, el 50,9% de los españoles identifica el ritmo de vida como su principal fuente de estrés, seguido de la situación económica (48,4%) y del trabajo o los estudios (45,2%).
La acumulación de estas presiones puede tener también consecuencias físicas, especialmente en la salud bucodental, según Sanitas.El 89,7% de los españoles percibe que el estrés afecta a su salud oral, mientras que la tensión mandibular y el hecho de apretar o rechinar los dientes son dos de las señales más identificadas, con un 39,5% y un 39,1%, respectivamente.
“El problema suele aparecer cuando se intenta recuperar de golpe el mismo nivel de exigencia previo a las vacaciones”, explica Soledad Scarcella, psicóloga de Blua de Sanitas, quien señala que la acumulación de tareas y la reducción del descanso pueden mantener al organismo en un estado de alerta que se expresa mediante irritabilidad, peor sueño o tensión muscular.
El apretar o rechinar los dientes puede producirse tanto durante el sueño como mientras se permanece concentrado y, si se mantiene, puede provocar desgaste dental, sensibilidad, dolor mandibular o cefaleas. En determinados casos, una férula de descarga puede proteger los dientes, aunque debe indicarse tras valorar el funcionamiento mandibular y el estado de la dentición y no sustituye al abordaje de la tensión emocional. Además, la sobrecarga puede coincidir con otros hábitos que perjudican la salud oral, como reducir el cepillado o picotear con frecuencia alimentos azucarados, lo que favorece la acumulación de placa y prolonga la exposición de los dientes a los ácidos producidos por las bacterias.
Para proteger la salud bucodental durante la vuelta a la rutina, los expertos de Sanitas Dental recomiendan:
• Relajar la mandíbula durante el día. Conviene comprobar varias veces que los labios estén juntos y los dientes separados. La lengua se apoya en el paladar durante unos segundos.
• Practicar una apertura controlada. Frente a un espejo, se abre la boca despacio y en línea recta. El ejercicio puede repetirse cinco veces por la mañana y por la noche. Debe suspenderse si provoca dolor.
• Aplicar calor local. Una compresa templada sobre la mandíbula durante diez o quince minutos ayuda a relajar la musculatura. Después, conviene masajear suavemente la zona.
• Reducir el esfuerzo al masticar. Si existe dolor, conviene elegir alimentos blandos y cortarlos en trozos pequeños. También se aconseja evitar el chicle y dejar de morder uñas, bolígrafos u otros objetos.
• Actuar ante la boca seca. Beber agua con frecuencia ayuda a mantener la hidratación. También conviene moderar el consumo de cafeína y alcohol.








