Redacción, 20-09-2026.- El Alzheimer ha dejado de percibirse como una enfermedad que afecta únicamente a quien la padece. Hoy la sociedad española considera que se trata de una realidad que transforma la vida de toda una familia. Así lo refleja el Estudio Sanitas sobre Alzheimer 2026, según el cual el 64% de los españoles considera que esta enfermedad cambia la vida de todo el entorno familiar, frente a apenas un 5,4% que cree que afecta principalmente a la persona diagnosticada.
Tal y como recoge Sanitas, casi uno de cada dos españoles (47,7%) ha asumido en algún momento tareas de cuidado de una persona con alzhéimer u otra demencia, ya sea como cuidador principal (10,4%), de forma compartida (20,4%) o puntual (16,8%). Esta experiencia, directa o cercana, contribuye a una mayor conciencia social sobre el impacto que la enfermedad tiene no solo en los pacientes, sino también en quienes los acompañan y cuidan en su día a día.
La investigación, realizada entre población española de 18 a 75 años, muestra cómo la preocupación social ya no se centra únicamente en la evolución clínica de la enfermedad, sino también en las consecuencias que tiene para quienes asumen los cuidados.
De hecho, el 94,5% de los encuestados reconoce que cuidar a una persona con alzhéimer afecta de forma importante a la salud física y emocional del cuidador. El estudio señala además un desafío relevante, aunque la sociedad es cada vez más consciente del impacto de la enfermedad, sigue sintiéndose poco preparada para afrontarla cuando llega al entorno familiar, de hecho, el 83,7% de los españoles necesitaría orientación o se sentiría perdido ante un diagnóstico de alzhéimer en su familia.
Las familias saben que el Alzheimer cambiará sus vidas, pero no saben por dónde empezar
El estudio revela una importante brecha entre la preocupación y la capacidad real de actuación. Solo el 12,5% de los españoles afirma que tendría claro qué pasos dar si una persona cercana recibiera un diagnóstico de alzhéimer. Por el contrario, más de la mitad (53,2%) reconoce que necesitaría orientación y un 30,5% admite que se sentiría completamente perdido.








