Redacción, 19-09-2026.- Piernas más hinchadas al terminar el día, sensación de pesadez, calambres nocturnos, picor o venas que después del verano parecen mucho más visibles. Las altas temperaturas pueden pasar factura a la circulación venosa y hacer que síntomas que durante otros meses apenas se perciben se vuelvan especialmente evidentes.
Tal y como recoge Quirónsalud, con la vuelta a la rutina, es frecuente atribuir estas molestias al cansancio acumulado o al calor. Sin embargo, las varices no son siempre una cuestión exclusivamente estética. En muchos pacientes constituyen la manifestación visible de una insuficiencia venosa crónica, un problema que aparece cuando las válvulas de las venas no funcionan correctamente y parte de la sangre tiene dificultades para regresar desde las piernas hacia el corazón.
«El calor hace que los vasos sanguíneos se dilaten de forma natural. En las venas de las piernas, esa dilatación puede dificultar el retorno de la sangre, hacer que las válvulas trabajen peor y favorecer que la sangre se acumule en las extremidades inferiores», explica el Dr. Enrique Puras, jefe de Servicio de Angiología y Cirugía Vascular de Olympia Quirónsalud.
A ello se suman algunos hábitos habituales durante las vacaciones. Pasar más tiempo sentado durante viajes en coche o avión, permanecer muchas horas de pie, reducir la actividad física o exponer las piernas durante largos periodos al calor pueden contribuir a aumentar la sensación de pesadez y la hinchazón.
Cuando las piernas cansadas dejan de ser solo cansancio
Notar cierta pesadez después de un día largo no significa necesariamente que exista una enfermedad venosa. Sin embargo, hay síntomas que, especialmente cuando se repiten o progresan, aconsejan una valoración médica.
Entre ellos se encuentran la hinchazón de tobillos o piernas que no desaparece al descansar o elevarlas, el dolor o pesadez diarios, los calambres nocturnos frecuentes, el picor y determinados cambios en la piel de la parte inferior de las piernas. También conviene prestar atención a la aparición progresiva de nuevas varices o arañas vasculares.








