Redacción, 01-11-2026.- Álex Hidalgo solo tiene 26 años, pero se hizo recientemente unos injertos de pelo.
«Me realicé un injerto de 2.670 folículos aproximadamente y me costó alrededor de 4.200 euros», cuenta este joven, barbero de profesión. Tenía entradas y no le gustaban. Asegura que en su entorno hay más amigos que se han injertado pelo. Pero no es el único tratamiento al que se han sometido. «Tengo varios que usan minoxodil a nivel tópico y a nivel oral. Yo tomo minoxidil a nivel oral», relata.
Tal y como recoge El Periódico, los fármacos Loniten y Minogal, en comprimidos, contienen minoxidil: un principio activo conocido por su efectividad en el tratamiento de la pérdida de cabello tanto en hombres como en mujeres. Entre los jóvenes, principalmente varones, está habiendo un auge de consumo de estos fármacos, lo que está haciendo que empiecen a escasear en las farmacias, según reconoce el Col·legi Oficial de Farmacèutics de Barcelona (COFB).
En España, cerca de un 50% de los hombres tienen alopecia. «Todo está relacionado con la imagen. El hombre le da mucha prioridad a su cabello», admite Hidalgo.
«Conozco a gente que toma diferentes productos para su cabello, pero lo más común es el minoxidil porque es algo sencillo de conseguir en la farmacia. Además, aparece en muchas publicidades y demás», zanja este joven.
La llegada del minoxidil
Aunque el minoxidil es un «antihipertensivo» –es decir, está indicado para tratar la hipertensión–, uno de sus efectos secundarios es el hirsutismo: el crecimiento excesivo de vello oscuro y grueso. Hace tiempo que se autorizó una fórmula magistral de minoxidil al 2% para tratar la alopecia. Y, en los últimos años, cada vez más dermatólogos recurren al minoxidil oral a dosis bajas para tratar la alopecia, al margen de las indicaciones autorizadas.







