Redacción, 17-01-2026.- Tras las celebraciones navideñas es frecuente que aparezcan molestias digestivas como reflujo, pesadez, gases o distensión abdominal, debido a comidas más abundantes, mayor consumo de alcohol y cambios en los horarios. Estos excesos pueden alterar la microbiota intestinal, fundamental para la digestión, la protección de la mucosa y el equilibrio del sistema inmunitario, aumentando la sensibilidad digestiva incluso varios días después de retomar la rutina habitual.
Según Nuria Cañas, nutricionista de Blua de Sanitas, tras periodos de comidas más grasas y horarios irregulares es habitual que se intensifiquen la hinchazón y la dispepsia, aunque en la mayoría de los casos los síntomas remiten al normalizar los hábitos.
No obstante, el impacto puede ser mayor en personas con patologías digestivas previas como reflujo, gastritis, síndrome de intestino irritable o intolerancias alimentarias. En estos casos, Andrea Azcárate, jefe de servicio de Endocrinología del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja, recomienda volver a la normalidad de forma progresiva y sin restricciones extremas.

Tal y como recoge SANITAS, para favorecer la recuperación digestiva y el equilibrio de la microbiota tras la Navidad, los expertos aconsejan recuperar horarios regulares y adelantar la cena, optar temporalmente por cocciones suaves, incorporar alimentos que favorezcan la microbiota como yogur, kéfir, verduras, legumbres y alimentos con almidón resistente, además de mantener una buena hidratación y realizar movimiento diario como caminar después de las comidas.
Aunque muchas molestias se resuelven con estas medidas, recomiendan acudir al médico si aparecen signos de alarma como dolor intenso persistente, sangre en heces, vómitos continuos, fiebre, pérdida de peso inexplicada o empeoramiento del estado general.








