Redacción, 13-09-2021.- El confinamiento durante la Covid-19 ha supuesto un efecto negativo en nuestra salud ocular y también en la de los más pequeños.
El uso abusivo de la visión de cerca, unido a otros factores como la falta de luz solar han sido determinantes en el avance de otra gran pandemia, la de la miopía.
Por ello, con el inicio del curso escolar, la Dra. Lucía Fernández-Vega, responsable de la unidad de Oftalmología Pediátrica del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega (IOFV), incide en la importancia de realizar revisiones oftalmológicas periódicas y en la prevención de la miopía, alternando las actividades académicas con otras que se practiquen al aire libre, que ayuden a mirar lejos.
“El aumento del tiempo promedio frente al ordenador de los niños en el último año, tanto para realizar las tareas escolares como para el ocio, ha contribuido al empeoramiento de su salud visual”, comenta la Dra. Fernández-Vega. “Además de la exposición a las pantallas, otro factor que ha incidido en el aumento de las personas con miopía a raíz del confinamiento es la falta de luz solar. La luz solar es beneficiosa para nuestros ojos, siempre que no se mire directamente al sol, puesto que genera dopamina, la cual previene que la miopía aumente”, añade la oftalmóloga.
Por ello, tal y como recoge el IOFV, este año es fundamental que los niños acudan a revisiones oftalmológicas para evitar problemas derivados de la mala visión, como el bajo rendimiento escolar.
¿Cómo saber si la visión de nuestros hijos ha sido afectada por el confinamiento?
- Se sienta demasiado cerca de las pantallas. Este en un indicador de patologías oculares como la miopía, por ejemplo, ya que no ven bien de lejos.
- Se queja habitualmente de dolor de cabeza. En caso de que expresen este síntoma, hay que ponerles mucha atención ya que algunos defectos de la vista pueden generar dolores de cabeza, dificultades de enfoque o sensación de ojo seco.
- Se frota los ojos a menudo. Uno de los factores de esta grave enfermedad es justamente el frotamiento ocular, que causa deformidad en la córnea, al perder su forma redondeada.
- Frunce los ojos, intentando enfocar para ver algo que está alejado. Las imágenes que reciben las personas que tienen ciertas patologías oculares suelen ser desenfocadas, distorsionadas o dobles. Apretar los ojos es un mecanismo para tratar percibir la imagen con mayor nitidez bastante común en personas que tienen defectos oculares.
- Le cuesta leer o estudiar en clase. Si desde temprana edad el niño expresa desinterés, aburrimiento o se queja constantemente en el momento de tener que realizar alguna de estas actividades, puede ser porque no vea bien la pizarra.
- Pueden ser más despistados y mostrar un menor interés por actividades que exijan una buena visión de lejos, por ejemplo, actividades deportivas. Esto se debe a que los problemas visuales pueden afectar el comportamiento por la incomodidad que genera no ver bien de lejos.
Por todo ello, la Dra. Fernández-Vega recomienda realizar revisiones oculares pediátricas al inicio del curso académico para identificar a tiempo posibles patologías oftalmológicas, que pueden afectar al rendimiento escolar si no se tratan.






