Redacción, 28-09-2022.-Las bacterias y los virus son particularmente populares durante la temporada de frío. Según datos de la OMS, cada año hasta 650.000 personas mueren por enfermedades respiratorias relacionadas con la gripe estacional. Es por ello, que los cambios climatológicos en las diferentes estaciones del año pueden provocar alteraciones en nuestro sistema inmunitario y debemos otorgarle el cuidado que requiere.
El sistema inmunitario es la de defensa del cuerpo frente a microorganismos patógenos (como bacterias o virus) y sustancias que considera extrañas o dañinas. Mediante una serie de procesos que conforman la “respuesta inmune”, el sistema inmunológico reconoce, ataca y se defiende de esos microorganismos y sustancias causantes de enfermedades.
Consejos para reforzar el sistema inmunitario:
· Llevar una dieta saludable, variada y equilibrada: rica sobre todo en frutas y verduras.
· Hidratarse adecuadamente: aunque en invierno podemos no tener la misma sensación de sed debido al frío, es necesario que sigamos bebiendo suficiente agua.
· Hacer ejercicio moderado de manera regular: mantenerse en forma nos ayuda a prevenir enfermedades. También es importante elegir ropa más abrigada si se hace ejercicio en el exterior y evitar que el cuerpo se enfríe por el sudor generado.
· Evitar el estrés y cuidar el descanso: tener unos hábitos del sueño saludables es imprescindible para el buen desarrollo del sistema inmunológico. Está demostrado que el estrés durante períodos largos de tiempo incide directamente en la habilidad del sistema inmunitario para mantener en forma nuestras defensas.
· Evitar los contrastes fuertes de frio y calor y llevar ropa adecuada: prendas de abrigo resistentes al viento y a la humedad y utilizar varias capas de ropa ligeras y cálidas. Generalmente se aconseja llevar tres capas: la primera, en contacto con la piel, de tejido transpirable que evacúe la humedad y mantenga la temperatura corporal; una segunda que estabilice la temperatura, y una tercera (chaqueta) que impida que se pierda calor.
· Proteger la cabeza, las manos y los pies: son las zonas del cuerpo donde se produce mayor pérdida de calor y más susceptibles de congelación, por lo que deben estar protegidos con prendas, recomendablemente, de algodón o lana.
· Para mantener nuestros hogares libres de virus y bacterias es recomendable mantener la casa limpia, cerrar las ventanas de los dormitorios por la noche y ventilar las habitaciones durante el día.








