Redacción, 15-11-2025.- La neumonía sigue siendo una de las infecciones respiratorias más frecuentes y potencialmente graves, especialmente en personas mayores, niños pequeños y pacientes con enfermedades crónicas. Su detección y tratamiento tempranos son fundamentales para evitar complicaciones y mejorar el pronóstico.
Así lo destaca la Dra. Helena Fernández-Galiano Poyo, especialista en Medicina de Familia del Hospital Universitario La Luz, quien subraya la importancia de «identificar los síntomas de alarma para iniciar el tratamiento cuanto antes y evitar complicaciones graves como insuficiencia respiratoria aguda o sepsis».
Tal y como recoge Quirónsalud, la neumonía suele presentarse con fiebre, tos, dificultad para respirar y/o dolor torácico. La doctora advierte que «cuando estos síntomas se acompañan de fiebre alta, dificultad respiratoria o palpitaciones, es importante acudir al servicio de Urgencias».
En las personas mayores, además, pueden manifestarse de forma menos evidente, a través de confusión o alteraciones del estado mental, lo que puede retrasar el diagnóstico si no se presta atención.
La valoración de un posible caso de neumonía comienza desde el primer contacto con el paciente.
«La clave está en una anamnesis completa, una exploración física detallada y, si es necesario, la realización de pruebas complementarias», explica la Dra. Fernández-Galiano.
El protocolo consiste en la evaluación de signos vitales y síntomas respiratorios agudos, así como pruebas de laboratorio o radiológicas según el criterio clínico.
«Una historia clínica dirigida y la experiencia del equipo médico permiten una valoración rápida y certera, crucial para iniciar el tratamiento adecuado», añade la especialista del Hospital Universitario La Luz.








