Con motivo del Día mundial del corazón, que se celebró días atrás el Consejo General de Dentistas recordó la vinculación que existe entre la salud bucodental y la cardiovascular.
“Una mala salud oral multiplica por dos el riesgo de sufrir un ataque cardiaco, y por tres, un derrame cerebral”, declara el Dr. Óscar Castro Reino, presidente del Consejo General de Dentistas.
Esto se debe a que la inflamación prolongada de las encías (periodontitis) permite que las bacterias entren en el torrente sanguíneo y se adhieran a las placas grasas, lo que contribuye a la obstrucción vascular y desencadena una respuesta inflamatoria que causa que los vasos sanguíneos se hinchen, reduciendo el flujo de sangre y aumentando el riesgo de coágulos y trombos.
“Está comprobado científicamente que la pérdida dentaria, indicador del deterioro bucodental como resultado de la caries y la enfermedad periodontal, está relacionada con un mayor riesgo de desarrollar patologías cardiovasculares”, explica el Dr. Castro”.
Otros factores de riesgo de las enfermedades del corazón, además de la periodontitis, son la hipertensión, colesterol alto, diabetes, sedentarismo, una dieta inadecuada, el tabaco y el alcohol.






