Redacción, 27-09-2024.- Uno de cada cinco adolescentes (entre 14 y 18 años) se ha emborrachado en el último mes.
Así lo afirma la última Encuesta sobre el uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España (ESTUDES) del Ministerio de Sanidad, que también apunta que el alcohol es la droga con la edad media de inicio de consumo más baja en nuestro país, comenzando a ingerirla a los 13,9 años, tanto chicos como chicas.
Estos datos reflejan un verdadero problema de salud pública entre la juventud, que desconoce que el alcohol consumido a edades tempranas es mucho más peligroso que en la edad adulta, por resultar más adictivo y lesivo para sus órganos inmaduros, al causar mayores estragos a nivel neurológico y hepático.
Como apunta el doctor Valero Sebastián, del Comité de Promoción de la Salud de la Asociación Española de Pediatría (AEP), “la ingesta de alcohol a estas edades debería causarnos aún mayor preocupación, porque pueden entrar con facilidad en un coma etílico, sobre todo la primera vez que consumen. No tienen ni idea de las consecuencias de beber en exceso, solo quieren saber qué se siente, pero su organismo no está preparado ni acostumbrado para metabolizar el alcohol y, por tanto, el daño para su salud es mayor”.
Tal y como recoge la AEP, en 2006 se presentó un anteproyecto de ley para luchar contra esta tendencia. A pesar de ello, el consumo en esta franja de edad no ha hecho más que crecer en los últimos años. Este verano se ha presentado un nuevo Anteproyecto de Ley de prevención del consumo de alcohol y de sus efectos en las personas menores de edad con medidas que pretenden influir en el ámbito familiar, educativo, sociosanitario, urbanístico y de actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Una vez finalizados los trámites de audiencia pública, estará listo para su aprobación como proyecto de ley e iniciar su tramitación parlamentaria.






