Redacción, 30-10-2025.- Las redes sociales y los nuevos hábitos de vida han impulsado la proliferación de dietas o modas alimentarias que prometen resultados rápidos a los adultos y que, en algunas familias, por cuestiones prácticas, se aplican también a los hijos.
Sin embargo, la doctora Aurora Mesas Aróstegui, especialista del Servicio de Endocrinología Pediátrica del Hospital Quirónsalud Marbella, alerta de los riesgos que puede suponer aplicar este tipo de patrones en niños y adolescentes: «Cada etapa del crecimiento tiene unas necesidades nutricionales concretas. Cualquier restricción sin supervisión médica puede afectar al desarrollo físico, al rendimiento escolar e, incluso, al estado emocional del menor», advierte la endocrinóloga.
Tal y como recoge Quirónsalud, entre las dietas más extendidas se encuentran las que eliminan grupos completos de alimentos, y las que promueven ayunos prolongados. En este sentido, la doctora Mesas subraya que «las dietas que no aportan suficiente energía o micronutrientes esenciales pueden alterar la secreción de hormonas del crecimiento y condicionar la talla final o la masa ósea».

«No hay una dieta universalmente válida para todos los niños. Las necesidades varían según la edad, el sexo, la actividad física o el momento de desarrollo puberal. Lo fundamental es garantizar una alimentación completa, variada y equilibrada», señala.
La especialista recuerda que el equilibrio no consiste en prohibir, sino en educar.
«No se trata de eliminar alimentos, sino de enseñar a los niños a reconocer qué es saludable y qué no lo es. En casa, el mejor ejemplo lo dan los padres con sus propios hábitos», apunta.








