Redacción, 29-07-2025.- La deficiencia de vitamina B12 puede afectar a personas de cualquier edad, pero hay grupos de riesgo en los que es mucho más habitual. De hecho, se ha convertido en un problema cada vez más frecuente en la población adulta mayor de 60 años. Dependiendo de los criterios diagnósticos, se estima que entre un 5% y un 40%1 de los mayores pueden tener niveles bajos o borderline de B12, incluso sin anemia visible. Esto afecta principalmente a las personas mayores debido a una disminución natural del ácido gástrico con la edad (gastritis atrófica). Este descenso reduce la capacidad del organismo para extraer la vitamina B12 de las proteínas presentes en la carne, el pescado o los huevos, algunas de las principales fuentes alimenticias para obtenerla.
“Esta vitamina es esencial para múltiples funciones vitales del cuerpo, y aunque se necesita en pequeñas cantidades, su papel es clave en procesos que afectan directamente al sistema nervioso (correcto funcionamiento neurológico…) la sangre (formación de glóbulos rojos…) y el metabolismo celular. A medida que envejecemos se absorbe de manera menos eficiente, incrementando el riesgo de complicaciones graves. Una de las mayores problemáticas es que los síntomas de su déficit no suelen aparecer hasta pasados de tres a cinco años de establecerse2 y muchas personas mayores desarrollan déficit de B12 sin ser conscientes de ello.”, explica la Dra. Ana I. Ortiz Gutiérrez, gerente del Área de Salud de Farmasierra.
La carencia de esta vitamina puede dar lugar a anemia, manifestándose en síntomas como palidez, debilidad, fatiga, dificultad respiratoria y mareos. Si la deficiencia es grave y prolongada, puede ocasionar daños neurológicos, con síntomas que incluyen hormigueo o pérdida de sensibilidad en manos y pies, debilidad muscular, pérdida de reflejos, dificultad para caminar, confusión e incluso demencia.
“Estos síntomas en ocasiones pueden ser sutiles y pasar inadvertidos, por ello es fundamental realizar controles periódicos que permitan diagnosticar a tiempo la deficiencia de esta vitamina en adultos mayores, ya que puede simular deterioro cognitivo o neurológico propio de la edad y parte del daño neurológico puede ser irreversible», advierte la Dra. Ana Ortiz.
Factores que afectan a una mala absorción de vitamina B12
Esta vitamina es hidrosoluble, lo que significa que no se almacena en el cuerpo y se elimina con facilidad a través de la orina. Sus principales fuentes se encuentran en alimentos de origen animal, como carnes rojas, aves, pescados y ciertos mariscos, además de productos lácteos y huevos.








