Redacción, 10-02-2026.- En relación con el anuncio de la enmienda al proyecto de Ley Orgánica para la protección de las personas menores de edad en los entornos digitales, actualmente en tramitación en el Congreso de los Diputados, que eliminará la posibilidad de que los menores de 16 años puedan registrarse en plataformas sociales y exigirá a estas la implementación de sistemas efectivos de verificación de edad, la Asociación Española de Pediatría (AEP) valora positivamente que España se sume a la línea de actuación marcada por la Comisión Europea y ya adoptada por países como Australia, Francia o Portugal.
Tal y como recoge la OMC, este tipo de medidas legislativas, cada vez más extendidas a nivel internacional, buscan prevenir riesgos para la salud y el bienestar de la infancia y la adolescencia en un espacio digital que no ha sido diseñado pensando en sus necesidades ni en su nivel de desarrollo madurativo.
Las redes sociales no son entornos inocuos. Están diseñadas para maximizar la permanencia del usuario, lo que las convierte en especialmente perjudiciales para cerebros en desarrollo. La regulación es una herramienta necesaria y urgente para reducir su impacto. Se trata de un problema de salud pública que está afectando negativamente a nuestra infancia y adolescencia y, por tanto, las medidas que se tomen deben responder siempre a la evidencia científica, siguiendo las recomendaciones de las sociedades pediátricas.
Desde hace años, la AEP viene alertando del uso precoz, intensivo y no supervisado de dispositivos digitales y redes sociales por parte de niños y adolescentes. La literatura científica muestra que este uso se asocia a trastornos del sueño, alteraciones del neurodesarrollo, problemas de autoestima, mayor riesgo de ansiedad y depresión, obesidad, fatiga visual, sedentarismo, así como dificultades en el aprendizaje y la socialización.








