Redacción, 09-09-2025.- Un estudio coordinado desde el Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), en el que ha participado el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, confirma que adoptar una dieta mediterránea hipocalórica, junto con un aumento de la actividad física, contribuye a reducir la aparición de nuevos casos de diabetes tipo 2 en personas con sobrepeso y alto riesgo metabólico.
Así lo evidencian los primeros resultados del estudio PREDIMED-Plus, un ensayo clínico multicéntrico español que ha contado con los Hospitales de Quirónsalud que forman parte de la Red Sanitaria Única de Utilización Pública del Servicio Madrileño de Salud (Sermas) -la citada Fundación Jiménez Díaz y los hospitales universitarios Rey Juan Carlos (Móstoles), Infanta Elena (Valdemoro) y General de Villalba (Collado Villalba)- y que ha seguido durante seis años a miles de personas en toda España.
La investigación, que se ha publicado en Annals of Internal Medicine, revista científica del Colegio Americano de Médicos, ha sido financiada con más de 15 millones de euros, a través de diferentes convocatorias, pero con aportación mayoritaria del ISCIII y el Consorcio CIBER.

Más de 200 especialistas de 23 universidades y centros de investigación españoles evidencian, por primera vez, de forma sólida, que esta estrategia combinada es eficaz para reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
La diabetes tipo 2, una enfermedad crónica que deteriora seriamente la salud y la calidad de vida ha experimentado un notable incremento en los últimos años, en paralelo con la epidemia de la obesidad. Por ello, resulta esencial impulsar estrategias accesibles y sostenibles enfocadas a la prevención.
Tal y como recoge Quirónsalud, el estudio PREDIMED (PREvención con DIeta MEDiterránea), que lleva más de dos décadas activo, ya había demostrado que una dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra o frutos secos reducía la incidencia de diabetes en un 30 por ciento en comparación con una dieta baja en grasas. Sin embargo, esta reducción se observó con una disminución apenas perceptible del peso corporal.








