Redacción, 24-09-2026.- Con motivo del Día Mundial del Alzheimer, el Consejo General de Dentistas de España recuerda la importancia de cuidar la salud bucodental de las personas que padecen esta enfermedad neurodegenerativa y de implicar, cuando sea necesario, a familiares y cuidadores en su atención diaria.
Tal y como recoge el Consejo de Dentistas, a medida que avanza la enfermedad de Alzheimer, es habitual que la persona que la padece olvide cepillarse los dientes, pierda la destreza necesaria para hacerlo correctamente o deje de comprender la finalidad de esta rutina. Por ello, es habitual que presenten peor salud oral que las personas sin esta enfermedad, con mayor número de caries coronales y radiculares, y problemas de los tejidos blandos. Asimismo, pueden encontrar mayores dificultades para acceder regularmente a la atención odontológica.
A esto se le añaden los cambios dietéticos, la disminución del flujo salival y los efectos secundarios de ciertos medicamentos. Así, la xerostomía o sensación de boca seca aumenta el riesgo de caries, dificulta la masticación y la deglución, y puede generar molestias importantes.
También es necesario prestar especial vigilancia a las prótesis bucodentales de estos pacientes, pues a medida que disminuyen la autonomía y la capacidad cognitiva, pueden dejar de limpiarse adecuadamente, permanecer colocadas durante demasiado tiempo, perderse o dejar de ajustarse correctamente.
Además, el dolor dental puede pasar inadvertido. En fases avanzadas de la enfermedad de Alzheimer, el paciente no puede expresar claramente que le duele algo y puede manifestarlo mediante rechazo de los alimentos, cambios de comportamiento, irritabilidad, alteraciones del sueño o gestos repetidos de tocarse la cara o la boca, por lo que los cuidadores deben estar pendientes de estas señales.
El Consejo General de Dentistas recomienda:
- Cepillar los dientes, al menos, dos veces al día, con pasta dentífrica fluorada, ayudando a la persona cuando empiece a perder destreza. El objetivo debe ser conservar una boca limpia, funcional y sin dolor, respetando en todo momento la dignidad y las necesidades del paciente.
- Controlar la sequedad bucal, revisando la medicación y adoptando, bajo indicación facultativa, las medidas preventivas necesarias para evitar caries y molestias.
- Limpiar diariamente las prótesis, comprobar periódicamente su ajuste y vigilar la aparición de heridas o lesiones en la mucosa.
- Adaptar las revisiones odontológicas: se recomienda organizar citas cortas, en un entorno tranquilo y utilizando instrucciones sencillas. La presencia de un familiar o cuidador puede facilitar la atención.
- Mantener una coordinación entre dentista, médico, cuidadores y familiares, especialmente cuando existan dificultades para la alimentación, deglución, higiene o comunicación.
“La salud oral no debe convertirse en una cuestión secundaria cuando aparece el Alzheimer”, declara el Dr. Óscar Castro, presidente del Consejo General de Dentistas de España. “Prevenir una infección, aliviar un dolor que quizá no pueda comunicar o permitirle seguir masticando con comodidad, son intervenciones que repercuten directamente en su bienestar y en su calidad de vida”.







