Redacción, 04-11-2026.- La memoria no depende únicamente de las conexiones entre neuronas. También necesita que el cerebro reciba suficiente sangre, disponga de
energía y responda adecuadamente a las señales químicas que regulan su actividad. Una de ellas es la insulina, una hormona que solemos asociar con el control del azúcar en sangre, pero que también desempeña funciones importantes en el sistema nervioso, tal y como recoge La Razón.
Un estudio publicado en Food & Function apunta ahora a que un alimento tan cotidiano como los cacahuetes podría influir en la manera en que determinadas regiones cerebrales responden a esta hormona.
El estudio, realizado por científicos del Centro Médico de la Universidad de Maastricht, en Países Bajos, encontró cambios en la respuesta cerebral a la insulina después de que un grupo de adultos mayores incorporara cacahuetes tostados con piel y sin sal a su alimentación diaria durante 16 semanas. El efecto se localizó en una región del hemisferio derecho que, según la identificación anatómica empleada por los autores, comprende principalmente áreas relacionadas con procesos de memoria, entre ellas partes del hipocampo y del giro parahipocampal.







