Redacción, 16-09-2025.- Con el inicio del curso escolar, vuelve también la preocupación de muchas familias por la salud de sus hijos. Ante este escenario, especialistas en pediatría de los hospitales Materno-Infantil Quirónsalud Sevilla y Quirónsalud Infanta Luisa ofrecen claves prácticas y recomendaciones médicas para ayudar a prevenir contagios frecuentes por virus respiratorios o digestivos y fomentar una adaptación emocional saludable en los más pequeños.
Tal y como recoge Quirónsalud, la prevención de enfermedades víricas cobra una especial relevancia para garantizar la salud y el bienestar de toda la comunidad educativa desde el mismo arranque del curso escolar.
La vuelta al cole implica el reencuentro de cientos de niños, docentes y personal escolar en espacios cerrados, lo que aumenta el riesgo de transmisión de virus respiratorios y digestivos.
Según apunta la doctora María José Lirola, pediatra del Hospital Materno-Infantil Quirónsalud Sevilla, «este aumento de contagios se ve potenciado por un contexto de menor exposición a patógenos durante el verano, lo que deja una inmunidad basal más baja, a lo que se añade que, en los niños más pequeños, especialmente menores de 5 años, el sistema inmunológico aún está en desarrollo y tienen más dificultad para mantener buenas prácticas de higiene, lo que los hace más susceptibles a contraer y diseminar infecciones».
Por ello, los especialistas instan a reforzar las medidas de higiene y prevención tanto en el entorno escolar como en el hogar, con el fin de minimizar contagios. Para ello, los pediatras insisten en una recomendación básica: potenciar la educación sanitaria desde edades tempranas para que los niños comprendan la importancia del autocuidado.
A este respecto, la doctora Lirola destaca como método principal el lavado frecuente de manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos, especialmente antes de comer, después de ir al baño y tras sonarse la nariz o toser, «ya que se ha demostrado que puede reducir los casos de infecciones gastrointestinales en un 31% y las respiratorias en un 21%».








