Redacción, 15-04-2022.- El estrés es un trastorno emocional que puede manifestarse en un sinfín de formas en nuestro cuerpo. Puede provocar contracturas musculares, problemas digestivos, migrañas e, incluso, insomnio.
Tal y como recoge Apoteka, el dolor de garganta es una molestia muy habitual que puede implicar síntomas como carraspera o irritación e impedir digerir bien los alimentos. Normalmente, desaparece sin necesidad de tratamiento y sus causas son variables, aunque en la mayoría de los casos se debe a una inflamación de las amígdalas debido a infecciones.
Además, suele estar acompañada de dolor al tragar, garganta seca, tos y ganglios en el cuello. De hecho, a veces, el dolor llega hasta los oídos porque los nervios de la parte posterior de la faringe pasan muy cerca de los nervios del oído.
Hay un gran número de causas por las que puede producirse un dolor de garganta, pero las más comunes se reducen, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), en las siguientes:
- Virus, como los que causan los resfriados o la gripe
- Bacterias estreptocócicas del grupo A, que causan la llamada faringitis estreptocócica
- Alergias
- Tabaquismo o exposición al humo de segunda mano
No obstante, el experto Luis Castejón Fernández añade en una publicación de Elsevier el estrés como otro factor que incide en la voz. En este sentido, detalla que el descanso vocal insuficiente, el estrés laboral o familiar, los estados de debilidad general o los malos hábitos pueden dar lugar a disfonías funcionales, que también implican dolores de garganta, entre otros síntomas:
- Dolor en la laringe
- Molestias en el cuello
- Sensación de cuerpo extraño
- Sequedad
- Necesidad de carraspear






