Redacción, 08-11-2023.- La mala circulación sanguínea, una afección que impide que la sangre fluya adecuadamente a través del cuerpo, puede presentar una serie de señales de alerta.
Esta condición, aunque no suele ser grave en sí misma, puede aumentar el riesgo de problemas de salud como trombosis, úlceras, gangrenas e incluso infartos cerebrales y coronarios.
Identificar estas señales tempranas y tomar medidas para mejorar la circulación son pasos importantes para mantener la salud vascular, según recoge La Razón:
- Sensación de hormigueo y calambres: La sensación de hormigueo o calambres en los pies y las piernas puede ser un signo de acumulación de depósitos de grasa en las arterias, lo que dificulta el flujo sanguíneo.
- Cambios de temperatura: Los pies más fríos de lo normal pueden indicar un flujo sanguíneo deficiente en esas áreas. Por otro lado, sentir un calor excesivo en los pies podría deberse a la falta de retorno de la sangre.
- Fatiga o cansancio: Experimentar fatiga extrema al realizar actividades físicas leves puede deberse a una circulación lenta, lo que reduce el flujo de oxígeno y nutrientes a los músculos.
- Varices y arañas vasculares: Las varices son venas ensanchadas que pueden surgir debido a la debilidad en las paredes venosas, mientras que las arañas vasculares son pequeñas dilataciones de las venas que se manifiestan como telarañas rojas o azules debajo de la piel. Ambas indican problemas de circulación.
- Cambios en el color de las uñas: Las uñas de los pies que cambian hacia tonalidades azules o violetas pueden ser un signo de falta de oxígeno en la sangre. Colores aún más oscuros pueden indicar problemas cardíacos o respiratorios.
- Piel seca y dura: La textura seca y áspera de la piel en las piernas también puede ser un indicio de mala circulación, lo que aumenta el riesgo de heridas graves.








