Redacción, 08-01-2026.-
«De los mitos más nocivos, más peligrosos, es que todo lo que es natural, todo lo que viene de la naturaleza es inocuo y beneficioso». Quien se pronuncia con esta contundencia es Raúl Andrade, jefe de servicio de Aparato Digestivo del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Victoria, también catedrático de la UMA e investigador del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (IBIMA Plataforma BIONAND) y un reconocido experto internacional en hepatotoxicidad.
Pero ¿a qué tipo de producto natural se refiere? El doctor apunta directamente al té verde. Y matiza que beber infusiones de este producto no es problema alguno para la salud, sino que se refiere a «litros de infusiones diarios» de una manera que califica como «desaforada» y también cuando se consumen extractos concentrados, que pueden tomarse en cápsulas, gotas o polvos.
«Uno se toma una infusión de té verde en la calle y no pasa absolutamente nada, pero el problema es que hay personas que creen que tomar concentraciones muy elevadas de té verde, a veces toman infusiones, litros de infusiones diarios, porque piensan que son eficaces para perder peso y para mejorar el estado del bienestar, y ha habido muchos problemas de toxicidad con el té verde cuando se consume de una manera desaforada, en cantidades muy importantes, sobre todo cuando se consumen extractos de té verde», reseña el doctor Andrade, quien añade: «Yo no estoy seguro de que se pueda vender eso en las parafarmacias, porque los extractos hidroalcohólicos, por ejemplo, se prohibieron hace bastantes años».
De cualquier forma, en el «momento actual me refiero al mercado legal, pero por supuesto se puede comprar fuera de los circuitos institucionales y ordenados y se puede consumir, creo que hay que tener precaución con este tipo de productos», reseña. En España aún se comercializan algunos extractos de té verde en farmacias y parafarmacias, pero están sometidos a restricciones europeas tras detectarse casos de toxicidad hepática asociados a dosis muy altas de catequinas, el principal compuesto activo.
Por ello, tal y como recoge Aproafa, los especialistas recomiendan prudencia y evitar el uso de productos concentrados fuera del asesoramiento sanitario. Por tanto, no hay riesgo por tomar entre una y cuatro o cinco infusiones de té verde al día, sino que el problema se agudiza con muchos litros o la ingesta de extractos concentrados. A partir de cinco tazas, lo prudente sería parar de consumir.








