Redacción, 03-07-2021.- Está comprobado que seguir una dieta saludable es fundamental para prevenir enfermedades cardiovasculares o la diabetes. Pero también es imprescindible para mantener una buena salud oral.
La fruta fresca y los vegetales crudos como la manzana, la sandía, la zanahoria y el apio ayudan a eliminar la placa de los dientes y refrescan el aliento. Las fresas contienen xilitol, una sustancia antibacteriana que ayuda a reducir los microorganismos del biofilm dental.
Asimismo, el ácido fólico que contienen los vegetales de hoja verde ayuda a disfrutar de una correcta salud bucodental.
Por ello, se aconseja seguir una dieta mediterránea, la cual prioriza el consumo de verduras, frutas, pescado y aceite de oliva, y limita las carnes rojas y de azúcares, según recoge el Consejo de Dentistas.
Y es que las vitaminas que encontramos en estos alimentos son determinantes para la salud oral:
- Vitamina A: presente en alimentos como espinacas, lechuga y mango. Ayuda a mantener sanas las mucosas y el flujo salivar. También contribuye a que las encías se mantengan sanas o se recuperen lo antes posible si sufren alguna patología.
- Vitamina B: el complejo vitamínico B ayuda a reducir la inflamación y el dolor de las aftas bucales. Estas vitaminas las podemos encontrar en pescados, pollo, huevos, lácteos, legumbres y frutos secos.
- Vitamina C: la contienen las fresas, mandarinas, naranjas, kiwi, brócoli o pimiento rojo. Es esencial para conservar la salud periodontal y ayuda a reparar los tejidos conectivos fundamentales para prevenir la inflamación de las encías.
- Vitamina D: ayuda a regular los niveles adecuados de calcio y fosfato en sangre. Sin ella, el organismo no puede absorber el calcio necesario para fortalecer dientes y huesos. Está presente en el pescado azul (salmón, sardinas, caballa) y en los lácteos, entre los que destacan los quesos curados.
Bebidas que no son buenas para la salud oral
- Los zumos envasados y las bebidas carbonatadas o energéticas suponen un riesgo para la salud dental.
- El café contiene una alta concentración de moléculas cromógenas que pigmentan el esmalte de los dientes en mayor o menor medida. Afortunadamente, se trata de manchas llamadas extrínsecas (exteriores) que no penetran en la estructura del diente y que, por lo tanto, se pueden eliminar. En cuanto al té, depende de la variedad del mismo: el té negro y el té rojo son tan cromógenos como el café.
El Consejo General de Dentistas recuerda que siempre quedan restos alimentarios que hay que eliminar con un adecuado cepillado dental y pasta dentífrica fluorada. Del mismo modo, insiste en que ningún alimento, por muy sano que sea, sustituye al cepillado dental.







