Redacción, 18-10-2023.- La miopía es un trastorno visual que provoca que los objetos cercanos se vean con facilidad pero los más lejanos se presentan borrosos o desenfocados. A pesar de que se puede corregir usando lentes, a través de cirugía refractiva o siguiendo una terapia de ortoqueratología, es una enfermedad que puede afectar tanto a adultos como a niños.
“La miopía en los menores puede aparecer por diversos factores, siendo los más comunes la genética (aquellos que tienen un padre o ambos padres miopes tienen un mayor riesgo de desarrollarla), la falta de tiempo al aire libre o la exposición prolongada a pantallas digitales”, señala el Dr. Elío Diez-Feijóo, médico especialista en Oftalmología en el Hospital Sanitas CIMA de Barcelona.
Ante esta situación, el experto de Sanitas ha elaborado un listado con consejos para evitar o retrasar la aparición de miopía en los más pequeños:
- Limitar el uso de pantallas. La OMS recomienda la restricción absoluta del uso de pantallas en niños menores de 30 meses, dado que, además de afectar a su salud visual, repercute en su desarrollo cognitivo. A partir de esa edad, el uso de pantallas debe ser siempre el menor posible.
- Evitar el uso antes de dormir. La luz que emiten las pantallas puede afectar a la conciliación del sueño, que a su vez empeora la salud ocular. Por eso, es imprescindible evitarlas al menos dos horas antes de ir a dormir y proporcionar al menor un ambiente tranquilo y oscuro.
- Presentar alternativas. Existen muchas opciones para evitar que pasen un largo periodo de tiempo frente a las pantallas, como leer un libro, jugar a juegos de mesa, practicar un nuevo idioma o hacer puzles.

- Promover la actividad física al aire libre. Acciones como andar, montar en bicicleta, jugar en el parque o practicar deportes de exterior son una excelente opción para fomentar un estilo de vida saludable, que no solo es importante para la salud general, sino también para la salud ocular.
- Exámenes oculares regulares. Programar exámenes de la vista regulares es esencial para detectar cualquier problema visual en etapas tempranas, prevenir problemas visuales y detectar afecciones, lo que puede tener un impacto significativo en la calidad de vida y la preservación de la visión.








