Redacción, 17-04-2024.- El paso del tiempo no solo nos pasa factura en forma de arrugas, flacidez o manchas en la piel.
Conscientes de que el envejecimiento afecta de manera mucho más amplia a los tejidos y estructuras del organismo y de que no se trata únicamente de una cuestión estética, en Grupo Pedro Jaén intentamos llevar a cabo un abordaje 360º de este proceso natural atendiendo, además, a la funcionalidad y calidad de vida de los pacientes.
En esta línea, en la Unidad de Endocrinología y Nutrición se ha diseñado un programa asistencial llamado Whole Body Program desarrollado para abordar cada caso de manera holística en el que se presta especial atención a uno de los factores más determinantes en el proceso de envejecimiento saludable: la sarcopenia.
La sarcopenia es la pérdida de masa muscular que se va produciendo de manera progresiva a medida que envejecemos.
Este fenómeno, que empieza a evidenciarse en torno a los 30 años, se acelera a partir de los 50, ocasionando un deterioro físico que se traduce en una pérdida progresiva de la fuerza y la resistencia física. Además, la sarcopenia afecta a la cantidad y calidad de las fibras musculares, un factor que también repercute en el equilibrio y la recuperación tras una lesión.
En definitiva, la sarcopenia afecta al estado de salud general y tiene un impacto muy negativo en la calidad de vida, ya que se relaciona con problemas de movilidad, un mayor riesgo de caídas y fracturas.
Las enfermedades crónicas, los trastornos inflamatorios y ciertos tratamientos farmacológicos pueden contribuir a la sarcopenia indirectamente. Condiciones como la insuficiencia cardiaca, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y el cáncer, así como medicamentos que afectan el metabolismo muscular o disminuyen el apetito, son factores que pueden agravar la sarcopenia.








