Redacción, 05-08-2026.- Con el mes de agosto ya en el calendario, para muchos empiezan las vacaciones. Sin embargo, para algunas personas, la sensación interna sigue siendo exactamente la misma: cansancio mental, ruido constante y dificultad para desconectar de verdad. Porque irse de vacaciones no siempre significa descansar (aunque debería), según recoge La Razón.
Hay personas que dejan de trabajar… pero no dejan de estar en alerta. Otras llenan cada día de planes, estímulos y actividad sin darse cuenta de que siguen funcionando desde la misma inercia que durante el año. Y muchas descubren algo incómodo cuando por fin paran: no saben cómo hacerlo.
“Hay personas que llevan tantos meses viviendo en modo automático que cuando llegan las vacaciones el cuerpo descansa, pero la cabeza no”, explica Teresa Herrero, coach de desarrollo personal y gestión emocional. “Y ahí aparece la sensación de agotamiento que no se resuelve simplemente cambiando de lugar”.








