Redacción, 09-08-2026.- Millones de personas padecen alergias alimentarias graves, una cifra que cada día es mayor. Ahora, investigadores del Hospital Infantil de Boston (Estados Unidos) podrían haber encontrado una solución prometedora.
Entre los desencadenantes más comunes de alergias alimentarias, el cacahuete y los frutos secos provocan las reacciones alérgicas más graves, incluso mortales. Ciertos medicamentos con anticuerpos o la inmunoterapia con dosis bajas pueden aumentar la tolerancia a un alimento al que se tiene alergia, pero las reacciones alérgicas reaparecen rápidamente al suspender el tratamiento. Aun siguiendo las indicaciones médicas, los pacientes pueden experimentar reacciones alérgicas potencialmente mortales, a veces como consecuencia de los propios tratamientos.
«Las personas con alergias alimentarias desean liberarse de la ansiedad constante y la vigilancia extrema, y no tener que estar alerta ante posibles exposiciones peligrosas cada vez que salen de casa -afirma Rima Rachid, directora del Programa de Alergias Alimentarias y del Programa de Inmunoterapia con Alérgenos del Hospital Infantil de Boston-. Los pacientes no quieren terapias que deban tomarse indefinidamente, sino que buscan una modificación permanente de la enfermedad o una cura».

En un pequeño ensayo clínico, Rachid y Talal Chatila, director de inmunología traslacional del mismo centro, descubrieron que algunos participantes con alergia al cacahuete desarrollaron una mayor tolerancia a este alimento meses después de recibir un trasplante fecal de un donante sano sin alergias alimentarias. Sus hallazgos se publican hoy en «Science Translational Medicine».








