Redacción, 24-05-2026.- En primavera y con el incremento de los niveles de polen, miles de personas comienzan a experimentar síntomas respiratorios que afectan notablemente a su calidad de vida. Congestión nasal, estornudos repetidos, picor ocular, tos seca, fatiga o dificultad para concentrarse son algunas de las manifestaciones más frecuentes de las alergias estacionales, cuya duración e intensidad parecen haber aumentado en los últimos años.
Los especialistas atribuyen este fenómeno al impacto combinado del cambio climático, el aumento de las temperaturas, la contaminación atmosférica y las alteraciones en los ciclos de polinización, factores que están modificando el comportamiento habitual de las alergias respiratorias.
«Todo apunta a que esta primavera será especialmente intensa para muchos pacientes alérgicos, especialmente en determinadas zonas del centro y sur de España. Las lluvias previas y la subida de temperaturas han favorecido una elevada concentración de polen, sobre todo de gramíneas y olivo», explica la Dra. Carmen García Avilés, especialista en Alergología e Inmunología Clínica de Ruber Internacional Centro Médico Habana, perteneciente al Grupo Quirónsalud.
La especialista advierte además de que las temporadas alérgicas son cada vez más largas.
«Antes asociábamos la alergia a unas semanas concretas de primavera, pero actualmente muchos pacientes presentan síntomas desde finales del invierno hasta bien entrado el verano», señala.
Tal y como recoge Quirónsalud, entre los síntomas más habituales destacan los estornudos en salva, el picor nasal y ocular, el goteo nasal transparente, el lagrimeo o la tos seca. Sin embargo, los alergólogos recuerdan que existen señales de alarma que requieren valoración médica, especialmente cuando aparecen síntomas respiratorios como sensación de ahogo, silbidos en el pecho o dificultad para respirar, ya que podría existir asma asociada.







