Redacción, 18-08-2022.- Las picaduras de mosquitos, moscas u otros insectos pueden hacer pasar un mal rato a los niños.
Uno de los métodos más conocidos para proteger a los más pequeños de estas picaduras es el uso de repelentes de insectos.
Tal y como recoge Quirónsalud, estos productos se aplican sobre las diversas zonas del cuerpo mediante lociones, cremas, vaporizadores, roll-on, stickgel y toallitas impregnadas, a través de los cuales los principios activos se depositan en la piel.
Para hacer un uso adecuado de estos productos es importante leer y seguir las instrucciones de la etiqueta o el envase.
Es el adulto quien debe aplicar el repelente al niño, no hay que dejar que se lo apliquen ellos. Además, es aconsejable seguir algunas recomendaciones para que el producto sea efectivo y combinarlo con otras prácticas:
- Aplicar un poco de producto en un área pequeña de la piel para ver si no produce reacción.
- Si se utilizan aerosoles, no dirigirlos hacia la cara. Aplicarlos en las manos y luego extenderlo por la cara.
- No aplicar en heridas, cortes o piel irritada.
- Evitar ojos y boca de los niños y utilizarlo con moderación alrededor de los oídos.
- No ponerlo en las manos de los niños (pueden llevarlas a la boca).
- No aplicarlo en la piel cubierta por la ropa. Si se pone en la ropa, lavarla antes de usarla otra vez
- Si se utiliza protector solar, primero aplicar el protector solar y a continuación el repelente, ya que el protector solar puede tener sustancias que atraigan a determinados insectos. Nunca utilizar repelentes asociados a protectores solares en la misma formulación.
- Instalación de mosquiteras en los dormitorios y carritos de bebés.







