La jefa del Servicio de Urgencias del Hospital Quirónsalud Marbella, Esther Hurtado, explica que «aunque a menudo se confunden porque ambas pueden aparecer tras ingerir alimentos, la intoxicación y la alergia alimentaria son problemas distintos, con causas, síntomas y riesgos diferentes».
Intoxicación alimentaria
La intoxicación alimentaria se produce tras ingerir alimentos o bebidas contaminados.
Tal y como señala Hurtado, «la intoxicación alimentaria ocurre cuando ingerimos alimentos o bebidas contaminados por bacterias, virus, parásitos o sus toxinas» y aclara que «no depende de la persona, sino del alimento».

Este tipo de cuadros puede afectar a varias personas que hayan consumido el mismo alimento y los síntomas suelen aparecer horas o incluso días después. Los más frecuentes son náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal y, en algunos casos, fiebre. Habitualmente se trata de un proceso autolimitado que mejora en un plazo de 24 a 72 horas con hidratación y una dieta adecuada. El riesgo de complicaciones se concentra principalmente en bebés, personas mayores, pacientes con enfermedades crónicas o en situación de dependencia.
Reacción alérgica a alimentos
Por el contrario, la alergia alimentaria es una respuesta del propio organismo frente a un alimento concreto.
En este sentido, la especialista indica que «la alergia alimentaria es una respuesta exagerada del sistema inmunitario frente a un alimento concreto».
Se trata de alimentos que son seguros para la mayoría de la población, pero no para las personas alérgicas.
Durante estas fechas, el riesgo puede incrementarse, ya que «el riesgo durante la Navidad está en que se pueden probar alimentos por primera vez». A diferencia de la intoxicación, los síntomas aparecen de forma muy rápida, normalmente en minutos, y pueden incluir picor, urticaria, enrojecimiento de la piel, hinchazón de labios, lengua o párpados, dificultad para respirar, mareo o pérdida de conciencia.








