Redacción, 26-02-2026.- Mantenerse activo en la tercera edad no es solo una cuestión estética, sino una inversión directa en salud, autonomía y calidad de vida. Con el paso de los años, el cuerpo pierde masa muscular, densidad ósea y capacidad cardiovascular, pero el ejercicio adecuado puede frenar e incluso revertir parte de ese proceso. La clave no está en entrenamientos extremos, sino en una rutina equilibrada, constante y adaptada a cada persona, según recoge La Razón.








