Redacción, 19-12-2023.-La hora a la que desayunamos y cenamos tiene un impacto sobre nuestra salud cardiovascular. Así lo asegura un estudio internacional en el que ha participado el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), que sugiere que realizar de forma tardía la primera o la última comida del día se relaciona con una mayor riesgo de desarrollar problemas cardiovasculares.
Tal y como recoge El Mundo, el estudio, en el que además del centro español impulsado por la Fundación la Caixa también han participado equipos del Instituto francés para la Investigación Agronómica (INRAE), el Instituto francés para la salud y la investigación médica (Inserm) y la Universidad de la Sorbona de París, también ha revelado que hay evidencias que sugieren que un ayuno nocturno de mayor duración se asocia con un menor riesgo de padecer enfermedades cerebrovasculares, como el ictus.
Los resultados del trabajo, que ha realizado un seguimiento a más de 100.000 personas de la cohorte NutriNet-Santé durante 13 años (entre 2009 y 2022), se han publicado en la revista Nature Communications.
«Los resultados de nuestro estudio muestran que el hecho de tener unos hábitos de comidas tardíos realizando una primera comida más tarde de las 9 de la mañana o una cena más tarde de las 9 de la noche se puede relacionar con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, especialmente entre las mujeres», ha señalado Anna Palomar, investigadora del ISGlobal y primera autora del estudio, quien remarca que «el trabajo, que necesita replicarse en otros estudios, respalda la importancia de adoptar patrones de horarios de alimentación más tempranos acoplándolos a un ayuno nocturno prolongado con una ultima comida temprana en lugar de saltarse el desayuno».






