Redacción, 15-05-2026.- El cuidado continuado de pacientes crónicos, asumido en gran medida por familiares, parejas y allegados, es una realidad para muchos españoles. Sin embargo, esta labor, a menudo invisibilizada, tiene una importante carga emocional. El síndrome de burnout o sobrecarga de los cuidadores es, en muchas ocasiones, una problemática que afecta a la salud mental de miles de personas, provocando estrés sostenido, ansiedad y agotamiento físico y psicológico.
“El síndrome de burnout en cuidadores es una realidad cada vez más reconocida en la práctica clínica. Se trata de una forma específica de agotamiento relacionada con el cuidado continuado en el entorno familiar o personal. Afecta a personas que cuidan de familiares dependientes –mayores, enfermos crónicos o personas con discapacidad- que, con el tiempo, sufren un desgaste físico, emocional y mental profundo. La exposición continuada a situaciones de alta demanda emocional, la autoexigencia y la falta de apoyo adecuado, incrementan significativamente el riesgo de desarrollar estrés crónico y trastornos de ansiedad”, explica la doctora Ana I. Ortiz, gerente del área de Salud de Farmasierra.
En España hay 1.644.073 personas con una situación de dependencia reconocida y uno de cada cinco españoles de 50 años o más se encarga de cuidar a estas personas de forma no profesional, siendo mujeres la mayoría. Esta realidad tiene un impacto directo en su bienestar.
Según un estudio el 86% de los cuidadores informales presenta ansiedad mientras que el 65% muestra síntomas depresivos, lo que desemboca en una sobrecarga para el cuidador, tal y como recoge Farmasierra.








