Redacción, 20-09-2021.- “La obesidad es una enfermedad crónica con una tendencia epidémica, convirtiéndose en uno de los retos de salud pública más difíciles; además, el exceso de peso graso se ha convertido en el principal factor de riesgo, tras la edad, frente a la COVID-19”, asegura el Dr. Javier Butragueño, coordinador del grupo de trabajo de ejercicio físico de la SEEDO (GTE-SEEDO) y principal responsable de las I Jornadas de Ejercicio Físico y Salud para personas con Obesidad, que se celebrarán on line el 1 y 2 de octubre.
Tal y como recoge la SEEDO, este encuentro, dirigido a la comunidad médica y a diferentes sectores y profesionales de la salud, llamará la atención sobre la importancia del movimiento diario y el ejercicio físico para mejorar la calidad de vida de las personas que viven con obesidad. Por ese motivo, Altafit y la SEEDO han forjado una alianza para mostrar los beneficios del entrenamiento y el papel que tienen los centros deportivos tanto dentro del sistema de salud como fuera de él para promover y potenciar el movimiento.
El grupo de trabajo de ejercicio físico de la SEEDO considera “no ético no prescribir ejercicio físico” a las personas con sobrepeso u obesidad, y demandan fomentar su práctica en centros deportivos como parte de la salud personal y familiar
Desde el GTE-SEEDO se insiste en la necesidad de contar con recomendaciones prácticas actualizadas sobre el ejercicio en el tratamiento del sobrepeso y la obesidad en adultos dentro de las unidades médicas especializadas y en la Atención Primaria dentro del sistema sanitario. Además, se anima a concienciar al paciente de que la obesidad es una enfermedad, y que el entrenamiento podría ayudarle a evitar recaídas a largo plazo.
¿Es ético no prescribir ejercicio?
En base a la evidencia científica disponible, desde el GTE-SEEDO se considera que “no es ético no prescribir ejercicio físico” a las personas cuando van al médico o quieren mejorar su salud. “Al igual que la prescripción de un medicamento es un acto de responsabilidad que compromete no sólo al médico, sino a la Administración, la industria farmacéutica y los pacientes, la prescripción de ejercicio físico debe ser responsabilidad de los médicos, los centros deportivos, los educadores físicos y los pacientes”, afirma el coordinador de este grupo de trabajo.
En los últimos 10-15 años se ha acumulado un cuerpo de evidencia en la literatura lo suficientemente contundente como para cambiar el paradigma actual de atención a las personas con obesidad. El principal reto debe ser el mantenimiento de su autonomía con la edad, la calidad de vida mediante la aptitud física y la prevención de la obesidad. En este sentido, el Dr. Fran Ortega, responsable de la Unidad de Investigación en Actividad Física y Promoción de la Salud en el Instituto Mixto Universitario Deporte y Salud (iMUDS), expondrá en estas jornadas la necesidad de la prescripción de ejercicio físico como parte fundamental de la cartera de servicios en todos los sistemas de salud tanto a nivel ambulatorio como a nivel hospitalario, y continuarse en los centros deportivos con profesionales especializados en el tema.






