Redacción, 17-07-2026.- La gota, la forma más frecuente de artritis inflamatoria en adultos, está experimentando un importante aumento en España. Se estima que afecta ya a cerca del 2,5-3% de la población adulta y su incidencia es mayor en hombres a partir de los 40 años y en mujeres después de la menopausia. Además, el envejecimiento de la población y el incremento de factores de riesgo como la obesidad, el síndrome metabólico y la enfermedad renal crónica están contribuyendo a un mayor número de casos.
La doctora Amalia Gil, especialista del servicio de Reumatología del Hospital Quirónsalud Córdoba, destaca que, según datos del último estudio EPISER de la Sociedad Española de Reumatología, la gota afecta a uno de cada 25 adultos en nuestro país.
Sin embargo, «muchos pacientes siguen sin ser diagnosticados o reciben un tratamiento insuficiente, lo que favorece la aparición de brotes dolorosos y complicaciones articulares a largo plazo», afirma.
En este sentido, explica que «la gota es una enfermedad causada por el depósito de cristales de ácido úrico en las articulaciones y, aunque existe un importante componente genético, el estilo de vida y, especialmente, la alimentación tiene un papel fundamental tanto en su aparición como en su evolución».
La especialista señala que una dieta inadecuada puede desencadenar o agravar las crisis de gota, sobre todo en personas con niveles elevados de ácido úrico.
«Los alimentos ricos en purinas, como las carnes rojas, los mariscos o la cerveza, aumentan la producción de ácido úrico en el organismo. Además, el consumo de alcohol, especialmente de cerveza, y las bebidas azucaradas con fructosa se han asociado a un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad».
Por el contrario, determinados alimentos parecen ejercer un efecto protector. El café, los productos lácteos bajos en grasa, la vitamina C y las cerezas se han relacionado con una menor probabilidad de sufrir gota.
Asimismo, diversos estudios han demostrado que las personas que siguen una alimentación vegetariana, especialmente de tipo lacto-ovo-vegetariana, presentan menores niveles de ácido úrico y menos riesgo de desarrollar la enfermedad.








