Redacción, 23-08-2021.- Cuando detectamos síntomas de disfagia en una persona mayor es importante acudir al médico a fin de confirmar y precisar un diagnóstico. Dependiendo del tipo de disfagia que sufra, el médico nos dará unas recomendaciones u otras en relación al tipo de comida, preparación y consistencia que tienen que tener los alimentos líquidos y sólidos que ha de consumir la persona.
Alimentación en caso de disfagia, recomendaciones generales
Tal y como recoge en Atención a Mayores, en una dieta para una persona mayor que sufre disfagia es fundamental:
- Garantizar una nutrición e hidratación adecuadas.
- Adaptar la textura de los alimentos sólidos y de los líquidos para conseguir una alimentación segura a fin de evitar atragantamientos y broncoaspiraciones de comida, que pueden derivar en infecciones pulmonares.
El objetivo es preparar alimentos que ayuden a la persona a hacer un bolo alimenticio que sea fácil y seguro de tragar y, además, realizar comidas variadas para mantener una alimentación lo más completa posible y con un aspecto, olor y sabor agradables.
Algunas informaciones básicas y recomendaciones generales a tener en cuenta a la hora de elaborar platos para personas con disfagia pueden ser (teniendo siempre en cuenta que dependerá del tipo y grado de la disfagia):
- Evitar el cansancio de la persona a la hora de comer, realizando pequeñas ingestas, varias veces al día. Se recomienda no estar más de 30 minutos comiendo. También es recomendable preparar platos únicos y nutritivos.
- Garantizar la ingesta de 2 litros de agua al día (incluyendo los lácteos y otros líquidos espesados).
- Modificar la textura de los alimentos sólidos y líquidos para adaptarlos al que le vaya mejor a la persona para deglutir. Por ejemplo, se pueden espesar los líquidos si es necesario, o triturar los alimentos sólidos.
- Administrar solamente los alimentos que sabemos que se pueden masticar y tragar con seguridad.
- Preparar los alimentos para que sean homogéneos, melosos y fáciles de masticar. Evitar grumos y espinas.
- Si la persona tiene dificultades para tragar líquidos es mejor darle líquidos con una consistencia semisólida como la de las cremas de verdura, purés de fruta, yogures, natillas, cuajadas o queso fresco. También es importante evitar los líquidos de consistencia fina como el agua, el caldo, las infusiones, etc.
- Una buena manera de conseguir que las personas mayores con disfagia ingieran suficiente líquido es utilizar gelatina. Es importante escoger una que no se disuelva con facilidad con la saliva o evitar dársela cuando lleva un tiempo a temperatura ambiente, porque puede volverse líquida.
La gelatina puede servirnos para espesar los líquidos en una dieta para personas con disfagia.
- Evitar las dobles texturas con mezcla de líquido y sólidos en un mismo plato: por ejemplo, mezclar sopas con legumbres sin pasar por la batidora, bollos o magdalenas mojadas en la leche…
- Evitar los alimentos que, al masticarlos, desprenden líquido -como por ejemplo: sandía, melón, naranjas…- también aquellos que se puedan convertir en líquido (como determinados tipos de helados).
- Evitar alimentos pegajosos que puedan quedar pegados al paladar porque provocan cansancio.
- Evitar alimentos fibrosos o con filamentos como: piña, naranja, algunas verduras y carnes fibrosas, etc.
- Tener en cuenta que los alimentos fríos o calientes se tragan mejor que los templados.
- Evitar las bebidas alcohólicas y gaseosas.
Consistencia de los líquidos en caso de disfagia
Según el tipo de disfagia el médico puede recomendar diferentes tipos de consistencia para los líquidos que es necesario consumir:
- Consistencia líquida: se refiere a los líquidos finos como el agua, las infusiones, el café, refrescos…
- Consistencia de tipo néctar: sería como la que tendría un zumo de tomate o de melocotón.
- Consistencia de tipo miel: como su nombre indica, el líquido tendría una consistencia similar a la de la miel. Al decantarse, caería en gotas.
- Consistencia de tipo púding: sería como la de una cuajada, flan, gelatina…
Para conseguir los diferentes tipos de consistencia se pueden utilizar espesantes como la maizena (harina fina de maíz), el agar-agar, la gelatina, el puré de patata u otros espesantes industriales.






