Redacción, 09-12-2025.- El objetivo es reducir los efectos perjudiciales y las patologías asociadas a las bajas temperaturas, teniendo en cuenta que el frío intenso agrava las dolencias cardiovasculares, los síntomas de las reumáticas y favorece las enfermedades respiratorias (resfriados, infecciones bronquiales y gripe). Estos efectos aparecen principalmente a la semana de exposición.El Plan contempla tres niveles que sirven para determinar el nivel de riesgo y la posible activación de alertas por ola de frío, que se establecen en función de la temperatura mínima prevista para los tres días siguientes en los cuatro observatorios de la Agencia Española de Meteorología. El más bajo es el de Normalidad; el siguiente, Precaución; y el mayor, Riesgo Alto, cuando el mercurio baja a los 1,9 grados centígrados.
Los interesados en recibir gratuitamente información cuando se prevea la llegada de una ola de frío pueden suscribirse al servicio gratuito de SMS enviando ALTAFRIO al número 217035, o bien recibir el Boletín de Información de Ola de Frío por correo electrónico previa suscripción en la web de la Comunidad de Madrid. Los seguidores de la red social X (antigua twitter) también pueden estar al tanto de los mensajes desde los perfiles oficiales @ComunidadMadrid y @012CMadrid. Entre las actividades de Vigilancia que desarrolla la Administración autonómica, se incluye la monitorización de la mortalidad total y de las urgencias atendidas diariamente en la región.
Otra de las estrategias incluidas en el Plan se centra en la coordinación con las administraciones y entidades competentes en el desarrollo de acciones específicas de intervención. Para tal fin, se constituye una Comisión Técnica de Coordinación, bajo la Dirección General de Salud Pública, en la que están representadas las consejerías competentes, Protección Civil y el Ayuntamiento de Madrid.
Consejos ante el frío
La Consejería de Sanidad aconseja a la población madrileña que, antes de salir a la calle, se informe de las previsiones meteorológicas. Ante el descenso térmico se recomienda utilizar prendas de abrigo resistentes al viento y la humedad, y, por debajo de éstas, cubrirse con ropa no excesivamente ajustada.
También hay que protegerse adecuadamente la cabeza, así como las manos, por ser zonas sensibles y de mayor pérdida de calor, y llevar calzado resistente al agua y antideslizante para evitar caídas (por posibles placas de hielo), especialmente en el caso de las personas mayores. Asimismo, hay que procurar mantenerse seco, ya que la ropa mojada enfría el cuerpo rápidamente.








