La RAM se produce cuando ciertos microorganismos, como bacterias, virus u hongos, desarrollan mecanismos para resistir los tratamientos diseñados para combatirlos.
El uso inadecuado o excesivo de sustancias con propiedades antimicrobianas —en humanos, animales y plantas— acelera este fenómeno y favorece la creación de cepas resistentes. Igualmente, la contaminación de nuestro medioambiente puede contribuir a que se desarrollen y propaguen estas resistencias.
Este estrecho vínculo entre salud humana, salud animal y estado de los ecosistemas constituye la base del enfoque “One Health”, hoy considerado imprescindible para frenar la expansión de las superbacterias.
Con motivo del Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos (18 de noviembre), el director general de SIGRE, Miguel Vega, reivindica el enfoque “One Health” como eje fundamental de las políticas públicas de salud y recuerda que “el uso responsable de los medicamentos solo termina cuando los pacientes depositan sus residuos en el Punto SIGRE de las farmacias”.
En este sentido, la Dra. Maite Martín Ibáñez, presidenta de la Plataforma One Health y profesora de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Autónoma de Barcelona, destaca que “las resistencias antimicrobianas no solo amenazan la salud humana y animal: también alteran el equilibrio de nuestros ecosistemas al propagarse por ríos, suelos, mares e incluso el aire. Frenar su diseminación en el medioambiente es esencial para proteger la biodiversidad y asegurar un futuro saludable y sostenible para nuestro planeta.”








