Redacción, 22-11-2025.- La disminución de horas de luz, la menor radiación ultravioleta y los hábitos de vida que reducen la exposición solar durante la temporada invernal están incrementando el déficit de vitamina D o hipovitaminosis D en España, uno de los países más soleados de Europa. Algo que puede tener consecuencias negativas para la salud si no se aborda de forma efectiva.
‘‘La vitamina D es, en sentido estricto, una hormona, y el organismo puede producirla cuando nos exponemos al sol. Esta síntesis cutánea puede cubrir en torno al 80% de nuestras necesidades, lo que explica su papel único frente a otras vitaminas’‘, señala la Dra. Begoña Ortiz Santodomingo, directora del Área Científica de Farmasierra. ‘‘Sin embargo, en España, a pesar del clima, existe un déficit que es el reflejo de un estilo de vida más sedentario y de largas jornadas en interiores que limitan la exposición solar efectiva’‘.
Así lo demuestran estudios recientes realizados en una zona mediterránea, donde la proporción de personas adultas con niveles subóptimos de vitamina D superó el 75%. Según otro estudio, en población infantil, el 31,86% presentaba niveles inferiores a 20 ng/ml, porcentaje que ascendió hasta el 52,87% en invierno2.
La doctora recuerda que los países nórdicos, con menos horas de luz, llevan ventaja en prevención porque hace décadas asumieron que no podían contar con el sol como fuente principal de vitamina D: ‘‘Por eso, suplementan a la población con vitamina D a través de la dieta, con alimentos fortificados o a través de los complementos alimenticos, y así garantizan los niveles recomendados’‘.








