Redacción, 28-06-2022.- Las verduras deben formar parte de cualquier dieta equilibrada y en verano son más fáciles de introducir en platos fríos como el gazpacho o las ensaladas. Este alimento junto a la fruta nos ayudarán a tomar los nutrientes y la hidratación necesarias.
Tal y como publica en uno de sus artículos el periódico «La Razón», los colores son importantes porque la mayoría de los antioxidantes de cada variedad dependen precisamente de su color. El rojo lo aporta el licopeno (tomates y sandías); el naranja betacarotenos (naranjas, zanahorias); o el morado o el azul de las antocianinas, que están presentes en las lobardas y en las moras.
Y aunque en los últimos años se ha instalado en la sociedad para tomar productos sin procesar o lo menos procesados posibles ante la creencia de que son más beneficiosos para la salud, no hay evidencia científica que lo demuestre. Según explica Laura Brown, profesora titular de Nutrición, Alimentos y Ciencias de la Salud de la Universidad de Teesside, en un artículo publicado en “The Conversation”; “no todos los alimentos son más nutritivos cuando se comen crudos. De hecho, algunas verduras son más nutritivas cuando se cocinan”. La autora hace un listado de nueve alimentos `pero advierte que deben estar bien preparadas porque cuanto mayor sea la temperatura, el tiempo de cocción y la cantidad de agua, más nutrientes se perderán. Las vitaminas se pueden perder en el agua de cocción, por lo que es recomendable cocinar al vapor o asar las verduras para preservar los nutrientes.
Estos son los alimentos que es mejor comer cocinados que crudos:
- Los espárragos. Cocinar los espárragos rompe sus paredes celulares, haciendo que las vitaminas A, B9, C y E estén más disponibles para ser absorbidas.
- Champiñones, ya que contienen grandes cantidades del antioxidante ergotioneína, que se libera durante la cocción . Los antioxidantes ayudan a descomponer los “radicales libres”, sustancias químicas que pueden dañar nuestras células, causando enfermedades y envejecimiento.
- Espinacas. Es un alimento rico en nutrientes, incluyendo hierro, magnesio, calcio y zinc. Sin embargo, estos nutrientes se absorben más fácilmente cuando se cocinan las espinacas. Además Varios estudios sostienen que las espinacas al vapor mantienen sus niveles de folato (B9), lo que puede reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer.
- Tomates. Cocinarlos aumenta el licopeno, un potente antioxidante asociado con un menor riesgo de sufrir una serie de enfermedades crónicas, incluidas las enfermedades cardíacas y el cáncer. Sin embargo, al cocinar el tomate se reduce la vitamina C un 29 por ciento.
- Zanahorias. Las zanahorias cocidas contienen más betacaroteno que las zanahorias crudas, que es una sustancia llamada que el cuerpo convierte en vitamina A. Esta vitamina liposoluble apoya el crecimiento óseo, la visión y el sistema inmunológico.
- Pimientos morrones. Son una gran fuente de antioxidantes que estimulan el sistema inmunológico, especialmente los carotenoides, el betacaroteno, la betacriptoxantina y la luteína. Al igual que con los tomates, la vitamina C se pierde cuando los pimientos se hierven o se cuecen al vapor porque la vitamina puede filtrarse en el agua. Intente asarlos en su lugar.
- Brasicáceas (incluyen brócoli, la coliflor y las coles de Bruselas. Tienen un alto contenido de glucosinolatos (fitoquímicos que contienen azufre), que el cuerpo puede convertir en una variedad de compuestos que combaten el cáncer.
- Judías verdes. Este alimento tiene niveles más altos de antioxidantes cuando se hornean, se calientan en el microondas, se cocinan a la plancha o incluso se fríen en lugar de hervirlas o cocinarlas a presión.
- Col rizada. Cocinada al vapor, desactiva las enzimas que evitan que el cuerpo use el yodo que necesita la tiroides, lo que ayuda a regular el metabolismo .







