Redacción, 03-09-2026.- Cepillarse los dientes parece un gesto sencillo, pero su frecuencia marca una diferencia importante en la salud bucodental. Según el Estudio Sanitas de Salud Bucodental 2026, el 27,5% de los españoles se cepilla los dientes solo una vez al día y un 5,5% lo hace menos de una vez diaria, una rutina por debajo de la recomendación habitual de realizar un cepillado después de cada comida.
Tal y como recoge SANITAS, cuando la higiene se limita a una limpieza diaria, la placa bacteriana permanece más tiempo sobre el esmalte, el margen de las encías y los espacios interdentales. Esa acumulación favorece la producción de ácidos que atacan al esmalte, aumenta el riesgo de caries y puede inflamar la encía antes de que aparezcan dolor o molestias visibles.
“Lavarse los dientes una sola vez al día puede dar una falsa sensación de control si no hay síntomas, pero la placa empieza a organizarse mucho antes de que la persona note dolor. La prevención depende de repetir bien el gesto todos los días y llegar a las zonas donde se acumulan más bacterias”, explica Antonio Longo, odontólogo del equipo de innovación clínica y calidad asistencial de Sanitas Dental.
Ante esta situación, los especialistas de Sanitas Dental recomiendan:
• Cepillarse después de cada comida con pasta fluorada. La limpieza nocturna resulta especialmente importante, ya que durante el sueño disminuye la producción de saliva.
• Dedicar tiempo suficiente a la técnica. Conviene realizar movimientos suaves, llegar al margen de la encía y evitar una presión excesiva.
• Incorporar higiene interdental. El hilo dental, los cepillos interdentales o el irrigador, según cada caso, ayudan a eliminar restos donde suele iniciarse parte de la placa.
• Consultar ante señales de alerta. Sangrado frecuente, encías inflamadas, mal aliento persistente, sensibilidad o dolor al masticar requieren valoración odontológica.
• No sustituir la limpieza bucodental por colutorios. El enjuague puede ser útil si está indicado como complemento, pero no elimina por sí solo la placa adherida que precisa de una remoción mecánica de la misma.
• Revisar el cepillo o cabezal. Si los filamentos están abiertos, pierde eficacia y aumenta la tendencia a presionar más. Conviene cambiarlo cada tres meses o incluso antes si está deteriorado.








