Redacción, 24-07-2025.- Durante el verano, la protección y la prevención de la salud toman mayor importancia por las consecuencias que acarrean las altas temperaturas. Especialistas en Pediatría del Hospital Materno-Infantil Quirónsalud Sevilla recuerdan que los bebés son especialmente vulnerables a los efectos del calor extremo, por lo que alertan sobre la importancia de identificar los síntomas de deshidratación en lactantes, una condición que puede agravarse rápidamente y poner en riesgo su salud.
Para entender por qué se debe prestar especial atención a nuestros bebés en verano, la doctora María José Lirola, especialista en Pediatría del Hospital Materno-Infantil Quirónsalud Sevilla, explica que los lactantes son más susceptibles a la deshidratación que los niños mayores y adultos por los siguientes motivos: tienen un mayor porcentaje de agua corporal total (hasta el 80% en neonatos, frente al 60% en adultos), que además pierden con mayor facilidad; un mayor metabolismo basal y unas pérdidas insensibles a través de la piel y la respiración más elevadas; sus riñones tienen menor capacidad de concentrar la orina, lo que dificulta la conservación de agua; y tienen una completa dependencia del cuidador para ingerir líquidos.

Tal y como recoge Quirónsalud, la deshidratación en el lactante es más difícil de detectar precozmente, progresa más rápidamente y puede tener consecuencias más graves si no se trata de forma oportuna. Para ello, es fundamental atender a los síntomas tempranos y, en especial, a la orina.
«Uno de los aspectos fundamentales es comprobar la frecuencia y el color de la orina del bebé, por lo que debería ponernos en alerta que el bebé moje menos de seis pañales al día», concreta la doctora Lirola. A esto, se añaden otros signos de alerta, como pueden ser, mucosas secas (labios y boca), irritabilidad o somnolencia anormal, lágrimas ausentes al llorar o disminución del apetito o succión débil.
Los especialistas recomiendan que, ante cualquier duda, especialmente en menores de 6 meses, se haga una valoración urgente, aunque la doctora Lirola concreta los síntomas asociados a una deshidratación grave por los que se debe acudir siempre a urgencias:
- Menos de 3 pañales mojados en 24 h
- Fontanela hundida
- Irritabilidad o letargo extremos
- Piel fría o moteada
- Ojos muy hundidos
- No acepta el pecho o biberón
- Vómitos persistentes o diarrea intensa
- Signos de shock (debilidad muscular palidez, irrigación sanguínea insuficiente)








