Redacción, 28-03-2026.- En los próximos días España volverá a adelantar una hora el reloj para dar paso al horario de verano. Aunque el ajuste parece pequeño, este cambio altera de forma temporal la relación entre la hora oficial y el reloj biológico del organismo. Durante los primeros días es habitual que algunas personas tengan más dificultad para dormir, se levanten con sensación de cansancio o perciban que sus rutinas no encajan del todo con el nuevo horario.
El cuerpo funciona según ritmos circadianos, un sistema interno que organiza los periodos de sueño y de actividad a lo largo del día. La luz natural actúa como la señal principal que utiliza el cerebro para sincronizar estos ciclos. Cuando el reloj se adelanta de forma artificial, ese sistema necesita un tiempo para ajustarse de nuevo. Hasta que la adaptación se completa, pueden aparecer somnolencia diurna, sensación de fatiga o dificultades para mantener la concentración.
“Muchas personas piensan que una hora no supone un cambio relevante, pero el cerebro necesita reorganizar sus ritmos internos. En ese proceso es habitual notar más somnolencia durante el día, dificultad para concentrarse o cierta irritabilidad”, explica Lucía Miranda Cortés, psicóloga de Blua de Sanitas.
Para facilitar esa adaptación, los especialistas de SANITAS, recomiendan introducir pequeños ajustes en los días previos y cuidar especialmente las rutinas relacionadas con el sueño:
• Adelantar de forma progresiva la hora de acostarse y levantarse unos días antes del cambio horario.
• Exponerse a la luz natural durante la mañana, ya que esta señal ayuda al cerebro a sincronizar el ritmo biológico.
• Evitar el uso de pantallas luminosas antes de dormir, porque la luz artificial puede retrasar la conciliación del sueño.
• Mantener horarios regulares de comidas y actividad física para favorecer la estabilidad de los ritmos del organismo.
• Reducir el consumo de cafeína u otros estimulantes durante la tarde.








