Redacción, 06-08-2025.- La farmacéutica Elena Hernández asegura que no hay ningún fármaco aprobado para este fin, pero existen complementos que pueden reducir los efectos de consumir alcohol en exceso.
«No hay una cura mágica avalada por la ciencia. Algunos ingredientes tienen un respaldo parcial, pero la mayoría de los productos funcionan mejor como apoyo que como solución definitiva. La prevención y el consumo responsable siguen siendo las herramientas más fiables», advierte.
A pesar de todo, algunos complementos alimenticios que se dispensan en las farmacias han despertado el interés de los jóvenes por su acción sobre el hígado y el metabolismo del alcohol. Entre ellos, destacan Hepa Depur, que combina extractos de plantas como cardo mariano y alcachofa para apoyar la función hepática; Resalim Plus, que protege contra el estrés oxidativo celular vinculado al alcohol; y Sayonara Baby, que incorpora una mezcla de hierbas para mejorar la reacción del cuerpo ante esta sustancia nociva. Según detalla la boticaria, que trabaja en la farmacia La Feria, en la capital grancanaria, el primero contempla la ingesta de una cápsula con un vaso de agua antes de consumir alcohol.
«El cardo mariano y el boldo depuran y protegen el hígado. Además, gracias a su contenido en vitaminas del grupo B, es posible mejorar el procesamiento del alcohol y, por tanto, la resaca», afirma.
En el caso del segundo, es necesario tomar dos cápsulas justo antes de beber. No obstante, es posible repetir la dosis al día siguiente para ayudar a metabolizar mejor el alcohol.
Sayonara Baby, en cambio, se administra en dos momentos: un comprimido antes de empezar a beber y otro al regresar a casa.
«Protege el hígado por la acción de ingredientes como la alcachofa, el fenogreco y el cardo mariano. También potencia el efecto diurético con té verde y cola de caballo, favorece la claridad mental al aportar cafeína y vitaminas de los complejos B y C, repone sales minerales esenciales como el magnesio y el potasio, resguarda el tracto intestinal y alivia molestias gástricas gracias al gluconato de zinc», aclara la experta. Hernández recuerda que existen medicamentos de uso común que pueden contribuir a reducir los síntomas de la resaca.
Tal y como recoge el periódico Levante, los más habituales son los analgésicos como el ibuprofeno y el paracetamol. Estos fármacos alivian el dolor, pero deben utilizarse con precaución.
«Durante la resaca, el hígado aún está procesando el alcohol», explica. «También se está investigando el uso de N-acetilcisteína, un antioxidante que protege el hígado, pero su eficacia en humanos todavía no está del todo confirmada», agrega la especialista.
Más allá de los aspectos clínicos, Hernández alerta de los riesgos asociados al modo en el que se promocionan estos productos en las redes sociales. A su juicio, hablar de suplementos ‘antirresaca’ puede ser útil desde una perspectiva informativa, «siempre que se haga con rigor y responsabilidad», pero el conflicto acontece cuando los mensajes los pronuncian personas que carecen de la formación pertinente. «Es muy peligroso recomendar medicamentos sin ser farmacéutico, o utilizar productos como una excusa para beber sin límites. Esto puede ser contraproducente», remarca.








