Redacción, 14-10-2023.- El SIBO (Small Intestine Bacterial Overgrowth) significa sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado. Es un término que se ha vuelto prominente en los últimos tiempos debido a su creciente reconocimiento en la comunidad médica y el interés del público en general. Se refiere a un trastorno en el cual hay un exceso de bacterias en el intestino delgado, en áreas donde normalmente debería haber menos presencia bacteriana.
“Este síndrome se manifiesta principalmente a través de síntomas gastrointestinales, como hinchazón abdominal, gases, diarrea, estreñimiento y malestar estomacal. Los síntomas varían en gravedad y duración, pero, en general, indican un desequilibrio en las bacterias intestinales. Además de los síntomas digestivos, algunos pacientes experimentan fatiga, pérdida de peso no intencional y deficiencias nutricionales debido a la malabsorción de nutrientes. Es esencial que cualquier persona que sospeche de SIBO busque la evaluación de un profesional médico, ya sea de manera presencial o a través de videoconsulta, para un diagnóstico y tratamiento adecuados”, añade Yolanda Masa, nutricionista de bluaU de Sanitas.
Los expertos de Sanitas han elaborado unas pautas que para reducir el riesgo de desarrollarlo:
Mantener una buena higiene alimentaria:
Eludir alimentos crudos o mal cocidos que puedan estar contaminados con bacterias dañinas, así como lavarse las manos antes de comer y seguir las prácticas de seguridad alimentaria correctas.
Fibra y probióticos:
Una dieta rica en fibra y alimentos probióticos proporciona un equilibrio saludable de bacterias en el intestino. Como alimentos ricos en fibra se encuentran las alcachofas, los arándanos, las alubias o la avena o cereales integrales.
Control de enfermedades subyacentes:
Si se ha sido diagnosticado de enfermedades que afectan al funcionamiento intestinal como la enfermedad de Crohn, celaquía o diabetes, es de vital importancia tenerlas bajo control con ayuda médica.
Limitar el uso de antibióticos:
El uso excesivo o innecesario puede alterar la microbiota intestinal y aumentar el riesgo de SIBO. Por lo tanto, es aconsejable utilizar antibióticos solo cuando sean recetados por un experto.
Evitar el estrés crónico:
Suele afectar negativamente el sistema gastrointestinal. Para ello, practicar técnicas de manejo del estrés, como la meditación o el yoga, son interesantes de cara a prolongar un sistema digestivo saludable.






