Redacción, 06-05-2026.- Margaret Drysdale es la responsable regional de estrategia comercial y operaciones para las Terapias Derivadas del Plasma (PDT) de Takeda. En su encuentro con LA RAZÓN explica el impacto de estos medicamentos en los pacientes.
A continuación se recoge parte de la entrevista:
Pregunta- ¿Qué son exactamente las terapias derivadas del plasma?
Respuesta– Son medicamentos que se obtienen de la donación de plasma humano. Refuerzan el sistema inmunitario de los pacientes, los trastornos hemorrágicos y tratan enfermedades raras, crónicas y en ocasiones también potencialmente mortales.
P- ¿Por qué son en muchos casos insustituibles?
R- Abarcan una gran variedad de afecciones. Las más comunes son las que afectan al sistema inmunitario, a la inmunodeficiencia primaria. También actúan sobre la inmunodeficiencia secundaria.
P- ¿Qué aplicación tienen en este tipo de pacientes?
R- Hay terapias innovadoras eficaces, pero con las que su sistema inmunitario queda debilitado. El número de enfermos con inmunodeficiencia secundaria está aumentando y, a medida que las nuevas terapias salgan al mercado, habrá más necesidad de que accedan a métodos derivados del plasma para complementar su tratamiento.
«En este país hay una cultura altruista de la donación de órganos y tejidos»
P- ¿Cómo repercute esto en su disponibilidad en España?
R-En este país hay una cultura altruista de la donación de órganos y tejidos. Es un caso bastante único. Los medicamentos que llegan a los pacientes europeos se elaboran aproximadamente con un 40% de plasma procedente de fuera del continente. En gran parte, proviene de Estados Unidos.
«El gran reto está en que se diagnostican cada vez a un mayor número de pacientes, a pesar de que las naciones están empezando a recoger más plasma»
P- ¿Qué margen de mejora hay en nuestro país para reforzar la donación de plasma?
R- La mayoría de los gobiernos europeos, y creo que España no es una excepción, quieren aumentar la autosuficiencia: conseguir que se done más plasma en el país para fabricar productos derivados de él. El gran reto está en que se diagnostican cada vez a un mayor número de pacientes, a pesar de que las naciones están empezando a recoger más plasma.







